El té negro, que contiene unas sustancias denominadas flavonoides, ayuda a mantener las arterias en estado saludable, según un estudio difundido esta semana por la Asociación Estadounidense del Corazón. Este estudio, cuyos resultados preliminares ya fueron avanzados en noviembre, durante una reunión de expertos en el sistema cardiovascular, se refiere a personas que han sufrido una enfermedad cardíaca. Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, en Massachusetts, afirman que los flavonoides del té negro mejoran las funciones del endotelio vascular, la capa interior de células que recubre por dentro todos los vasos sanguíneos.
Los daños en estos conductos, como los depósitos en forma de placa que provoca el colesterol, son responsables de buena parte de los casos de arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de muerte en el mundo desarrollado.
Los científicos sostienen que los flavonoides, que son unos antioxidantes, han demostrado ser capaces de prevenir la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad, lo que también se conoce como "colesterol malo" o LDL. En este caso, sin embargo, consideran que las dosis de flavonoides procedentes del té que deberían tomarse para prevenir el problema serían muy elevadas. Los flavonoides abunda entre los vegetales y su presencia es especialmente notable en las cebollas, pomelos (toronjas) y en el vino.