Un grupo de científicos de Estados Unidos identificó una proteína clave que interviene en uno de los efectos secundarios más mortíferos de la droga éxtasis.
La mayor parte de las muertes relacionadas con el éxtasis se debe a un aumento en la temperatura corporal, o hipertermia, que conduce a una insuficiencia multiorgánica.
Los investigadores de la Universidad del Norte de Ohio y los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por su sigla en inglés) en Bethesda, Maryland, descubrieron que los ratones que carecen de una proteína llamada UCP-3 pueden permanecer frescos aún después de inyectarles la droga, que se conoce químicamente como MDMA.
"La proteína UCP-3 participa en la termogénesis (generación de calor) inducida por el éxtasis", dijo en una entrevista Jon Sprague, un farmacólogo de la universidad.
El conocimiento de lo que hace la proteína abre opciones terapéuticas y podría ayudar a explicar por qué en algunas personas que consumen éxtasis aumenta mucho su temperatura y en otras no, agregó el investigador.