Sin perder el estilo propio, el hombre debe conocer lo que le queda mejor para adaptarlo a su gusto. Ser víctimas de la moda ya no está de moda. Puede adaptar de ella lo que mejor le sirva en su estilo de vida.
A la hora de vestirse, tome en cuenta su profesión (no se vestirá igual un abogado que un publicista), la edad (se puede ser moderno sin caer en el ridículo juvenil), las características físicas (un pantalón bombacho, con pliegues en la cintura, harán verse al hombre de baja estatura más bajo).
El vestido entero o traje es el más usado en todos los ámbitos profesionales del hombre de hoy, por lo que destacaremos las características necesarias para que sea el ideal:
El saco debe ajustar bien en los hombros
El largo debe ser hasta cubrir los bolsillos del pantalón
El largo de las mangas será hasta las muñecas cuando el brazo está extendido y que deje asomarse el puño de la camisa cuando está doblado.
Los hombres deben desabrochar por lo menos los dos últimos botones (inferiores), cuando se sientan, y al levantarse, abrocharlos.
Hay diferentes materiales y combinaciones para la fabricación de los trajes enteros, pero los mejores son los de lana. Procure tener uno negro, uno azul y uno en un tono claro, como el beige o gris, y luego haga combinaciones entre sus piezas (Por ejemplo, el pantalón beige irá muy bonito con el saco azul, y el saco negro se lucirá con el pantalón gris, para ocasiones informales).
El saco no se cuelga en los ganchos normales de aluminio, porque al ser muy delgados deformarán las hombreras. Use los especiales de madera.
El pantalón debe llegar hasta el tacón del zapato: ni tan corto que se vean las medias, ni tan largo que arrastre sobre la alfombra.
A propósito de las medias, úselas largas, lo suficiente para que cuando cruce las piernas no se le vean, aunque sean atléticas. Para lucirlas vaya al gimnasio.
La camisa más elegante es la de seda o algodón 100%, también las de lino lucen bien. No las use con los botones superiores desabrochados.
Y por último, tenga presente que no importa qué tan bien vestido esté usted, si no cuida sus modales y las normas básicas de la educación, de nada le valdrá.
Practique la fórmula RES para un buen desempeño diario: RESPETO EDUCACIÓN SENTIDO COMÚN