Vestuario para damas
La elegancia no significa las grandes marcas ni exceso de maquillaje.
El largo de la falda debe llegar hasta encima o un poquito por debajo de las rodillas.
Un maquillaje adecuado: natural si es de día, un poquito más fuerte para la noche, y los accesorios, pocos.
Los zapatos deben estar limpios y en buen estado.
El cabello debe estar limpio y peinado de manera sencilla.
El saco y la corbata siempre resultarán elegantes.
Cuide el largo de sus mangas, el puño debe sobresalir un centímetro bajo el saco cuando doble el brazo.
Las camisas cuyos cuellos llevan unos botoncitos en las puntas, no son para corbatas, son informales.
Los chalecos con el saco no están de moda, no los use.
Los zapatos deben estar bien limpios. El cabello bien recortado; si usa gel, tenga cuidado. Mantenga siempre un pañuelo a mano, debe ser blanco y bien limpio.
Siga los siguientes consejos:
Si se equivoca al expresar una idea, no pida disculpas, simplemente siga adelante.
Si le sudan las manos, mantenga un pañuelo en su bolsillo y úselo.
Si el orador conoce muy bien su tema, no debe tener ningún temor.
Concéntrese en el tema y no en usted mismo ni en el auditorio.
Lea mucho para que domine el lenguaje.
Pronuncie bien las palabras, dígalas completas, con las eses finales.
No utilice palabras vulgares ni chistes de doble sentido.
No se refiera a otras nacionalidades o religiones de manera ofensiva.
Sea sencillo, sin soberbia ni falsas posturas.