Los duques de Cambridge, Kate y William, se despiden de su vida “anónima” en la isla de Anglesey, al noroeste de la costa de Gales. Según anunció ayer el palacio de Kensington, el príncipe de Inglaterra renunció a su servicio en las Fuerzas Armadas.
Según un comunicado, William continuará apoyando el trabajo de la reina y de la familia real a través de un programa de compromisos oficiales, tanto en el país como en el extranjero, en compañía de su esposa Kate Middleton.