Después de tantos rumores sobre las causas que han llevado -en dos ocasiones- a solicitar divorcio, la Robin Wright Penn, esposa del actor Sean Penn, asegura que el amor por sí solo no es suficiente para mantener un matrimonio, sino que se necesita “una gran dosis de trabajo diario” para conservarlo vivo.
“La clave para que un matrimonio funcione es la comunicación. Hay que evitar comportarse a la defensiva y hay que dejar que la otra persona se explique para conseguir una comunicación de ser humano a ser humano, no de hombre a mujer o viceversa, dijo la actriz en una entrevista a la revista británica “Psychologies”.
La última crisis de la pareja se dio en febrero pasado, cuando Penn, de 48 años, no mencionó a su mujer, de 43, en la larga lista de agradecimientos que leyó al recibir su Óscar como Mejor Actor.