Se trata de una pregunta inocente. Pero, ¿cuál es la pregunta detrás de la pregunta?, plantea la psicoterapeuta Lizeyca Villamil. Hay que ver las circunstancias en que se lanza la interrogante: la abuelita de Katia murió. Y, según le dijeron a Katia, cuando preguntó ¿"Por qué a la abuelita Licha se la llevó Papá Dios?", le dijeron que porque estaba muy viejita y enferma".
Como vemos, Katia lo que realmente quiere saber es si su madre va a morir, concluye Villamil.
No es de sorprender que los/las niños/as hagan preguntas como las siguientes, que dejan a los adultos desarmados: "¿Por qué ese señor no tiene pelos en la cabeza?, ¿Por qué hay gente negra y gente blanca? ¿Por qué las niñas no orinan paradas? ¿De dónde vienen los bebés? ¿Por qué ese viejito no tiene dientes? ¿Por qué a ese señor le falta una pierna? ¿Por qué hay gente mala? ¿Por qué la gente roba? ¿Por qué la gente grande dice mentiras?..."
Contestar preguntas de los niños que están en la "edad del preguntón", entre los dos y los cuatro años, en que todo lo observan, lo exploran y les llama la atención, es más fácil en los hogares donde hay comunicación. Pero, no siempre es tan simple. Villamil nos ilustra sobre el particular.
Las creencias, principios y valores de quien responde influirán mucho en la manera de responder. Las respuestas a preguntas relacionadas con el origen de la humanidad, las enfermedades y otros asuntos del universo, van a diferir, según si se trata de alguien que cree en Dios o alguien que se inclina por las explicaciones científicas o esotéricas.
La psicoterapeuta, aconseja concretarse a responder lo que le preguntan. Es decir, no subestimar al niño, pero tampoco saturarle de tanta información que a procesarla se confunda. Además, "desde que decide tener un bebé busque información sobre cómo manejar situaciones especiales, cómo responder a preguntas comprometedoras o difíciles".zzz• Responda siempre con la verdad.
Responda con palabras sencillas.
No elabore tanto la respuesta, podría parecer una mentira o confundir al/la niño/a.
No evada contestar.
Tenga en cuenta la edad del niño.
Evite concentrarse en la pregunta, trate de ver qué hay detrás.
No se altere cuando tenga que responder a preguntas relacionadas con temas o asuntos tabúes
Póngase de acuerdo con su pareja sobre cómo tratar con los niños temas acerca de los que siempre preguntan.