Treinta años de carrera y sigue igual de joven. ¿Cuál será el secreto de Pedro Fernández? Tal vez eso no sea revelado, pero sí, que a sus 39 años, el artista nos presenta su nueva producción "Dime mi amor", el CD N° 37 de su carrera artística.
"Es un disco que incluye un poco de todo, en su mayoría son canciones románticas y decidimos ponerle "Dime mi amor" por esa razón, por el sentimiento que inspira", dice el artista.
Sin embargo, asegura que también tiene composiciones muy rítmicas y divertidas, "como cuando hicimos canciones como La bala, temas que gustaron mucho al público", asegura.
Innovaciones:
El cambio de los estilos y la exigencia de los nuevos mercados obliga al artista a reestructurar su música, pero Fernández no se asusta. Por el contrario, asegura que esto no afectará la ranchera, al contrario, para él las nuevas corrientes no afectan en lo absoluto su estilo.
"La música ranchera no va a morir, por el contrario, se va a mantener por muchos años, es la identidad de un país, nuestro folclore, parte de la cultura mexicana. Creo que poco a poco los intérpretes de este género, le han hecho algunos ajustes, pero no pueden cambiarla del todo porque sino dejaría de ser regional", asegura.
Hay que escucharlo:
Las variantes están. "Invito a todos a que escuchen el disco, van a oír el mariachi pero se sorprenderán con los estilos diferentes y hasta dirán "órale", esto sí que está bueno, como en la canción Sana mi herida, a dúo con David Bisbal".
Entre risas dice que David llevó una herida abierta y él también, entonces juntos intentaron componer algo para sanarla.
Con un humor que caracteriza a pocas leyendas de la canción, el intérprete de "La niña de la mochila azul" nos dice que en tarima tiene el mismo vigor que hace años. "Me siento bien, obviamente tengo que hacer más ejercicio para aguantar, porque mi show es desgastante con bailes y brincos, entonces debo estar al 100%, espero mantenerme así por años y que la gente me siga apoyando".
Padre y cuñado:
La vida de Pedro o mejor dicho de José Martín Cuevas, como en realidad se llama la estrella, prefiere mantenerla en bajo perfil. Bastante se tiene que aguantar cuando va por la calle y le gritan "suegro", "hermano" o "cuñado", ya que tiene tres hijas de 14, 16 y 19 años respectivamente. "Son etapas propias de un ser humano que vas cumpliendo, no necesariamente tienes que ser un tipo de 60 ó 70 años, para que te digan suegro, algunas veces me halaga y otras hasta resulta simpático que te digan todo eso, pero si prefiero vivir esos momentos alejado de los medios y conservarlos sólo con mi familia".