Las excentricidades del mundo del espectáculo cada día acaparan más la atención, y es que no sólo las estrellas sobrepasan las línea de la conducta socialmente aprobada, con escándalos y costumbres excéntricas, los fanáticos también siguen sus pasos y hacen lo que sea por emularlos.
Un caso realmente extravagante es el de Zoe Wade, una estudiante de origen inglés, de 27 años, que se ha convertido en una peculiar cazadora de autógrafos. Pero allí no radica lo escandaloso, si se toma en cuenta que se ha dado a la tarea de que los famosos estampen su firma sobre su piel y una vez lo logra busca desesperadamente un "tatuador" para que marque para siempre el nombre del famoso en su piel.
"Si engordase un poco tendría más sitio en mi cuerpo para más tatuajes", dijo Zoe quien confiesa que estampar el nombre de sus ídolos en la epidermis le cuesta unos 425 dólares, para tatuárselo en el mismo lugar donde el famoso le dejó su estampa.
Angelina Jolie, Celine Dion, Kylie Minogue y Penélope Cruz forman parte de este álbum de firmas viviente.
De momento, ningún famoso se ha negado a contribuir a su aumentar su colección.
Zoe explica que tiene que ser selectiva a la hora de escoger quién firma su cuerpo. El conocer a una gran estrella -y que le estampe su firma- le resulta emocionante.
Confiesa Wade que cuando conoció a la cantante de Blondie, Debbie Harry, en 2003 decidió empezar a tatuarse: "Había tanta gente esperando por un autógrafo, que le pedí que me firmase mi brazo. Me dijo que era una idea genial".
Miles de dólares se ha gastado Zoe Wade en viajes y desplazamiento, y horas esperando a la entrada de fiestas para gente VIP y estrenos de películas. Su espera de 12 horas bajo la lluvia en el recinto donde tuvieron lugar los Brit Awards recientemente no ha sido en valde: consiguió la firma del cantante Lionel Richie y del guitarrista de U2, The Edge.
El que más se distingue de todos los tatuajes es el de Kylie Minogue, en rosa: "es mi homenaje al cáncer de mama", dijo Zoe, quien por el momento, no se plantea finiquitar su colección: "Los tatuajes son adictivos. Me encanta no saber cuál será el próximo en firmarme. Ojalá fuese Tina Turner, es una leyenda viva".
Fanatismo.
Empezó su colección de tatuajes en la piel hace seis años y por ahora, ya tiene 13 nombres que le acompañarán de por vida, pero desde los nueve años empezó con la caza de autógrafos de las celebridades.