Veinte artistas cubanos contemporáneos llevan a Roma el alma de La Habana


Veinte artistas cubanos contemporáneos llevan a Roma el alma de La Habana en una exposición de cuadros e instalaciones elaborados a partir de fotografías que puede visitarse desde hoy en el Instituto Cervantes de la capital italiana.


La exposición "Habana up!" presenta las distintas visiones que estos diseñadores y pintores tienen del paisaje urbano de La Habana y de sus gentes a partir de 26 instantáneas del fotógrafo isleño Xabier Llovet y que han sido modificadas siguiendo técnicas plásticas muy variadas.


Según contó a Efe la comisaria de la exposición, Yohana Pírez, la idea de la muestra es reflejar la diversidad de estilos de los artistas isleños más representativos a nivel internacional, que pertenecen a una generación de hombres y mujeres entre 30 y 40 años que tienen La Habana como referente vital y cultural.


"Habana up!", que estará abierta hasta el próximo 20 de mayo, presenta estampas de la vida cotidiana habanera, juega con los símbolos de la Revolución cubana, con las alegrías y las miserias de sus habitantes para llevar al observador a una imagen atípica fuera de los clichés turísticos a los que está acostumbrado.


Bajo el amparo de varias citas de los tres premios Cervantes cubanos (Alejo Carpentier, Guillermo Cabrera Infante y Dulce María de Loynaz) y el cuadro del artista italiano invitado Mirko Pagliacci, las obras descubren la realidad de cada creador a partir de fotografías modificadas deliberadamente con anterioridad a ser pintadas o decoradas.


Cada artista seleccionó dos de las imágenes realizadas por Llovet, que habían sido estampadas en lienzos y pintó o compuso su idea de La Habana creando obras que incluyen desde trozos de madera hasta hojas, pasando por lentejuelas, explicó Pírez.

 

Desde las calaveras con las que Julio César Peña mezcla el universo de los muertos con el de los vivos hasta las lentejuelas con las que Liudmila López calza los pies de una mujer desnuda y la adorna con un sombrero, el contraste entre estilos y formas domina la escena.


La ventana que encierra el lienzo donde una escalera lleva al visitante de una incógnita a otra en "Abierto 24 horas" o los trozos de madera que parecen salidos de un barco llamado Habana en "Naufragio" son las dos instalaciones propuestas por Max Delgado.


Un mundo onírico donde la vegetación convierte la ciudad en un paraíso perdido en las propuestas de María del Rosario Rodríguez "Chamart" choca con los tres cerdos que rondan al propietario de la carnicería "Productos cárnicos liberados" de un lienzo de Rafael Zarza.

 

A la célebre estampa del líder revolucionario Ernesto "Che" Guevara sobre un muro blanco junto a la frase "Al imperialismo ni un tantito así", Darío Fernández le pinta una mano que señala con provocación la fotografía de una mujer desnuda superpuesta a la pared en "Elegía al decoro".


La vuelta a la abstracción viene de la mano de Ángel Rivero "Andy", que decoró dos tanques de cerveza con pinceladas rojas, negras, blancas y amarillas.


Un colibrí se abalanza sobre un pescador sentado junto a un mar rojo en "El pescador pescado" y también es rojo el cielo de la obra de Alejandro Saínz Alfonso en "¿Para subir al cielo?", porque los colores de la bandera -rojo, azul y blanco- y la propia enseña de Cuba coronan muchos de los lienzos.

 

Entre las imágenes, algunas de ellas repetidas, porque hay mil Habanas dentro de La Habana, y según relataron a Efe algunos de los participantes -que viajaron a Roma con motivo de la exposición- es necesario explorarlas todas.


Sofía Diezma






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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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