Centenares de vendedores informales marcharon hoy por San Salvador para pedirle al Gobierno que medie ante la alcaldía capitalina para evitar que sean desalojados de sus puestos, dentro de un ordenamiento que impulsa el ayuntamiento que ha desatado fuertes protestas de los afectados.
"Venimos a solicitar" al presidente salvadoreño Mauricio Funes "sus buenos oficios ante la alcaldía para que detenga los desalojos sin alternativas que está haciendo el alcalde de San Salvador (Norman Quijano)", dijo a Efe el dirigente de la Coordinadora Nacional de Vendedores, Pedro Julio Hernández.
Los vendedores, que portaban pancartas y lanzaban consignas en contra del edil capitalino, marcharon de manera pacífica desde el centro de la ciudad hasta la Casa Presidencial (sede de Gobierno), donde le presentaron a los delegados del Ejecutivo su petición.
Hernández aseguró que encontraron en el Gobierno "buena disponibilidad, por lo menos para instalar una mesa de diálogo".
El dirigente consideró que el problema de las ventas callejeras en San Salvador "no se puede seguir tratando de manera cosmética o estética, o como de orden o desorden", al argumentar que "es un tema estructural" y que "se debe abordar como problema de país".
Quijano declaró al canal 2 de la televisión local que "no dará marcha atrás" en el proceso de reordenamiento de la capital e indicó que ha ofrecido a los vendedores que se instalen en los mercados tradicionales de San Salvador, donde, aseguró, se encuentran unos 20.000 comerciantes.
"Estamos actuando en el marco que nos exigen las ordenanzas municipales, no estamos actuando al margen de la ley", afirmó el funcionario.
La alcaldía desalojó en junio pasado decenas de vendedores que habían instalado sus puestos fabricados con láminas de zinc y de madera en los alrededores de tres importantes hospitales de la capital y el céntrico Parque Infantil.
La decisión desató airadas protestas de los vendedores, que el pasado 17 de junio se enfrentaron a la Policía cuando intentaba abrir varias calles que los manifestantes habían bloqueado, con un saldo de 36 comerciantes procesados.