El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo hoy que las demandas de un grupo de jóvenes en huelga de hambre desde hace 17 días ante la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), por la liberación 27 supuestos presos políticos "son asuntos que se resuelven internamente".
Preguntado sobre un eventual temor del Gobierno de Hugo Chávez a la visita de una misión de la OEA, una de las demandas de los huelguistas, Maduro respondió que eso "es una interpretación que bien puede atribuirse a la oposición".
El gobierno "actúa con confianza y seguridad en los pasos que da", afirmó a los periodistas.
Un grupo de nueve jóvenes comenzó hace 17 días una huelga de hambre frente a la sede de la OEA en Caracas, en demanda de que este organismo intercede para lograr la liberación de 27 supuestos presos políticos.
El grupo ha ido creciendo hasta totalizar hoy una treintena repartidos en diferentes puntos.
Entre los presos defendidos por el grupo de huelguistas destacan los diputados electos Biaggio Pilieri, procesado por malversación y cuyo juicio se debe repetir por orden del Tribunal Supremo, y José Sánchez "Mazuco", encausado por homicidio.
"Estos muchachos de oposición piden algo imposible: que el Gobierno de la orden de soltar a un homicida", dijo Maduro al referirse a José Sánchez.
El líder del grupo de huelguistas, Lorent Saleh, dijo hoy a periodistas que la huelga de hambre fue ampliada con la adhesión de otros jóvenes que iniciaron un ayuno en ocho estados del país.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidió el pasado 10 de enero a los manifestantes venezolanos que abandonaran la huelga de hambre, pero los jóvenes indicaron que continuarán la protesta hasta que se satisfagan sus solicitudes.
Entre los 27 presos que la oposición considera "políticos" figuran policías acusados por la muerte de 19 personas durante el golpe de Estado que derrocó a Chávez durante dos días en abril de 2002.