El Gobierno de Caracas, a través de su embajada en Washington, afirmó hoy que el "furor repentino" sobre la compra de armas por parte de Venezuela busca "distraer la atención" del polémico acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia.
El martes pasado, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, expresó preocupación porque la compra de armas rusas por parte de Venezuela pueda suscitar una carrera armamentista en la región.
Pero el embajador de Venezuela en EE.UU., Bernardo Álvarez, dijo que Clinton "incluso llegó a acusar erróneamente a Venezuela de ser uno de los países que más gasta en materia de defensa. Eso no es verdad".
"Los gastos de Venezuela en armas y defensa están por debajo del promedio regional...son transparentes, tienen fines defensivos y están dirigidos a reemplazar viejos equipos y arsenales", explicó en un comunicado.
El domingo pasado, el presidente Hugo Chávez anunció en su programa "Aló Presidente" que Rusia concedió un crédito a Venezuela de 2.200 millones de dólares para la compra de más armamento, que incluirían 92 tanques T-72 y un sistema antiaéreo.
Clinton pidió a Venezuela "transparencia en sus compras y claridad sobre sus propósitos" y solicitó al Ejecutivo venezolano que ponga las medidas necesarias para que "ninguna de ellas pueda llegar a insurgentes, organizaciones ilegales, terroristas o narcotraficantes".
El diplomático consideró que "el furor repentino" sobre la compra de armas "tiene más que ver con la intención de distraer la atención del acuerdo entre Estados Unidos y Colombia que permitirá a soldados estadounidenses operar en siete bases militares colombianas".
El acuerdo, que está pendiente de firma, "ha provocado preocupaciones y generado condenas en toda la región", señaló Álvarez.
"Deberíamos estar más preocupados por acuerdos secretos como este en vez de estarlo de las compras de armas de Venezuela, las cuales se han conducido de forma transparente y se requieren para fines defensivos", argumentó.
Álvarez recordó que en 2006, el Gobierno de Washington impuso un "embargo" de armas a Venezuela que, según el diplomático, le impide a ese país comprar repuestos, actualizar o hacer mantenimiento a equipos que fueron comprados originalmente en Estados Unidos.