El viceministro de Defensa de Ecuador, Miguel Carvajal, aseguró hoy que el proceso para la compra de los 24 aviones Supertucanos a Brasil avanza "normalmente" y no está vinculado con el problema suscitado entre el Estado ecuatoriano y la empresa brasileña Odebrecht, a la que se expulsó del país.
Carvajal señaló que ya se realizó un primer pago por los aviones y adelantó que un segundo desembolso se tiene previsto para septiembre próximo, cuando lleguen al país los dos primeros aviones.
El viceministro insistió en que la compra de esos aviones la realiza el Estado ecuatoriano sin crédito de ningún tipo a otro país y descartó que éste tenga alguna vinculación con el caso Odebrecht.
Consultado sobre la eventualidad de que la compra de los aviones se pudiera obstaculizar y no se concrete con Brasil, Carvajal dijo que hay "planes 'B', planes 'C' pero, por el momento, no hay ningún problema" en la negociación, dijo.
La compra de los aviones militares fue anunciada en abril pasado por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien señaló que esas aeronaves se utilizarán en la vigilancia fronteriza.
El Supertucano, con capacidad para transportar bombas y misiles guiados y una carga de armas de hasta 1,5 toneladas, es un turbohélice que puede aterrizar en pistas de hasta 500 metros, alcanzar una altura de 35.000 pies (unos 10.670 metros) y volar hasta una velocidad de 500 a 550 kilómetros por hora.
Ecuador y Brasil mantienen, por el momento, "tensas" relaciones a raíz del caso Odebrecht, que construyó la central hidroeléctrica San Francisco.
Brasil llamó a consultas la semana pasada a su embajador en Quito tras la decisión del Gobierno ecuatoriano de solicitar un arbitraje sobre la deuda por 286,8 millones de dólares que adquirió con el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil para construir la hidroeléctrica.
La obra fue inaugurada a mediados de 2007 y dejó de funcionar en junio pasado, debido a fallos estructurales de los que Ecuador ha responsabilizado a la empresa brasileña, a la que Correa "expulsó" del país.