Víctimas del régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990) identificaron hoy ante la justicia chilena a un ex oficial del Ejército como presunto agente de la DINA, la temible policía secreta del fallecido dictador.
Avercio Esparra y Dagoberto Trincado, quienes fueron torturados en el centro Villa Grimaldi, acudieron a la Corte de Apelaciones de San Miguel, en la capital chilena, para identificar físicamente al supuesto represor, el oficial retirado del Ejército Hugo Acevedo, quien no se presentó ante el juez en una citación anterior.
La diligencia se produjo en el marco de la investigación por la desaparición de Rodolfo Marcial Núñez, ex militante del Partido Comunista que fue detenido el 18 de mayo de 1976 por cuatro agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), informaron fuentes judiciales.
La declaración de los dos ex presos del centro de torturas pretende demostrar la participación del ex uniformado en los casos de violaciones a los derechos humanos que se llevaron a cabo en Villa Grimaldi, por donde pasaron más de 4.500 prisioneros, de los que 226 desaparecieron.
Dagoberto Trincado, que pasó tres meses en el centro, aseguró que el uniformado participaba como oficial de inteligencia en los interrogatorios a los presos, aunque, dijo, niega su paso por el centro de torturas.
"(Hugo Acevedo) pasaba las listas para que los torturadores hicieran su trabajo", indicó Trincado, quien dijo que recuerda al oficial "perfectamente porque ellos eran absolutamente insolentes con los presos y muy seguros de sí mismos, y siguen igual".
Avercio Esparra, que estuvo en Villa Grimaldi entre julio y septiembre de 1975, afirmó que Acevedo era "el brazo derecho" del general retirado Manuel Contreras, ex jefe de la DINA y actualmente en prisión, y aseguró que identificó sin problemas al ex uniformado por sus rasgos físicos y por un pequeño lunar que tiene en un ojo.
Los ex presos de Villa Grimaldi se mostraron esperanzados en que la identificación del oficial, quien actualmente está en libertad y sin ninguna causa pendiente, posibilite la intervención de la justicia, y apelaron a la conciencia de la sociedad chilena.
"Es difícil que se haga justicia, va a depender de la perseverancia de la sociedad chilena", indicó Trincado.