Tras su primer mes fuera de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke ha dado inicio a su nueva carrera en el lucrativo negocio de los selectos conferenciantes internacionales con una charla en Abu Dhabi sobre política monetaria por la que ganó 250,000 dólares.
Además, y por primera vez en años, unas palabras suyas en público no generaron cientos de titulares en todo el mundo.
Los nada desdeñables 250,000 dólares, por un discurso de menos de una hora, alcanzan todavía mayor relevancia si se los compara con el salario del todopoderoso presidente del banco central estadounidense durante todo 2013: 199,700 dólares.
Ya lo dijo uno de sus antecesores, Paul Volcker (1979-1987), quien reconocía con tanta candidez como ironía que una de las cosas que más le habían sorprendido al dejar el cargo es que “podía dar un discurso o dos y ganar más que al frente de la Fed”.