Visa** Igual que en pasadas instancias similares, resulta difícil cuestionar la decisión del gobierno de los Estados Unidos (o de cualquier otro Estado) de negar o revocar la visa a algún nacional, inclusive cualquier figura pública, como lo ha hecho en esta ocasión con el magistrado Winston Spadafora. Se trata de una actuación discrecional y soberana.
Corrupción**Hasta ahora, siempre habían guardado casi absoluto silencio sobre este tipo de decisiones. En esta ocasión, personeros locales se han salido de su camino para identificar el fundamento de la decisión, utilizando la poca diplomática palabra "corrupción". Llegaron hasta ofrecer a las autoridades locales las pruebas que implican al magistrado en este tipo de comportamiento.
Pruebas**Como nación amiga, los representantes locales de los Estados Unidos deben compartir la información en su poder con las autoridades locales. Si esta decisión queda sin respaldo, habrán tan solo contribuido a incrementar el morbo, lo cual sólo perjudica a las personas involucradas, influye en las encuestas, carcome a la sociedad y, tratándose de otro funcionario, socava nuestra democracia.