Diez años. Esa es el tiempo que lleva el sacerdote Karl Miguel Madrid de la Iglesia San Carlos Borromeo, confeccionando, uno de las más grandes representaciones del Nacimiento de Jesús, el cual es visitado por personas de varios puntos de país, durante todo el mes de diciembre y parte de enero.
A su llegada al templo de San Carlos Borromeo, confiesa el Padre Karl Madrir, solo existían unas pocas figuras bastante pequeñas y deterioradas, con las cuales se armaban el Nacimiento, por lo que decidió solicitar el apoyo de la feligresía para adquirir figuras nuevas y de mayor tamaño.
Para el inicio de la celebración del Jubileo del año 2000, ya se contaba con las primeras figuras, las cuales fueron compradas en Costa Rica otras en Panamá y con los años se han comprado otras en España.
La figura de San José, la cual esta de pie, mide unos 40 centímetros (15.75 pulgadas) al igual que otras imágenes de los Reyes Magos y el resto de las figuras de 30 centímetros (11.81 pulgadas).
En total son unas 50 piezas en total, dijo el Sacerdote, añadiendo que las mismas ilustran las escenas del Nacimiento de Jesús, el Anuncio del Angel a la Virgen María, el andar de los reyes Magos y los Pastores.
Las imágenes de la Sagrada Familia siempre deben sobresalir de entre el resto de las figuras del Nacimiento añadiendo que para este año se agregaran nuevas figuras además de "otras sorpresas".
Según el Padre Karl Madrid, cada año que pasa las figuras son más costosas, por lo que seis meses antes se hace el llamado a la feligresía para que de su contribución y poder adquirirlas.
Armar las diferente escenas del Nacimiento de Jesús, toma aproximadamente una semana y debe estar listo antes del 16 de diciembre afirma el Padre Karl, añadiendo que junto al Nacimiento de la Iglesia, también arma otro en la casa cural, aunque de menor tamaño.
Esta representación del Nacimiento de Jesús, "ya ha tomado su fama en San Carlos", además de que cada año es armado de una forma diferente y procurando no repetir las ideas.
El trabajo requiere de la ayuda de varios colaboradores, ya que la sola colocación del mural que hará las veces de cielo, toma una semana completa, sumado a las mesas que se deben armar y toda la decoración.
Aunque no ha medido el área que ocupa el Nacimiento, el mismo abarca gran parte del lado izquierdo del presbiterio (altar).
Es durante las horas de la noche, cuando las luces se encienden, que se congrega la mayor cantidad de personas entorno al Nacimiento, siendo según palabras del Padre Karl, el mejor de todo Panamá.