El Gobierno de Argentina resolvió hoy extender por quince días la presencia de los voluntarios argentinos que realizan tareas de ayuda humanitaria en un campo de refugiados libios en Túnez.
La medida fue adoptada por el canciller argentino, Héctor Timerman, por pedido del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Integrantes de la comisión de Cascos Blancos, cuerpo de voluntarios expertos en ayuda humanitaria que depende de la Cancillería argentina, prestan servicios en un campo de refugiados de Djerba (Túnez) desde el pasado día 19.
La misión de los argentinos se extenderá hasta el 17 de abril, quince días más de lo previsto, según informó la Cancillería argentina en un comunicado.
El próximo jueves, Gabriel Fuks, titular de los Cascos Blancos, se reunirá en la frontera entre Túnez y Libia con las autoridades del ACNUR para analizar la tarea realizada.
Según los cálculos de los organismos y agencias internacionales, más de 300.000 personas han abandonado Libia por las fronteras de Túnez y Egipto.