Wall Street sigue sin encontrar datos a los que acogerse para intentar romper con la tendencia bajista de las últimas jornadas y hoy encadenó su cuarta sesión de pérdidas en un día en el que continuaron los temores sobre la evolución de la recuperación económica en Estados Unidos.
La Bolsa de Nueva York comenzó esta semana en números rojos ante la falta de nuevos datos macroeconómicos de relevancia y preocupada todavía por el último informe del Departamento de Trabajo que pone de manifiesto la debilidad del mercado laboral estadounidense, con el índice de desempleo en el 9,1 %.
Así, el índice Dow Jones de Industriales, el principal indicador de Wall Street, terminó la jornada con un descenso del 0,5 % con el que acabó en las 12.089,96 unidades.
Mayores fueron los descensos de los otros índices de referencia de Wall Street, de manera que el selectivo S&P 500 perdió hoy la barrera de los 1.300 puntos por primera vez desde el pasado 23 de marzo, al cerrar la sesión con un descenso del 1,08 % hasta los 1.286,17 enteros.
Mientras, el índice que mide la evolución del mercado Nasdaq continuó la tendencia bajista de la semana pasada y cerró en números rojos arrastrado por los descensos de Apple, que se dejó el 1,57 % el mismo día en que su consejero delegado, Steve Jobs, hizo un alto en su baja médica y reapareció en público visiblemente delgado para presentar el nuevo iCloud.
Los inversores se cebaron hoy especialmente con las empresas financieras, el sector que peor ha empezado el mes con pérdidas del 5,9 %, en medio de las preocupaciones por el impacto que pueda tener en los resultados de los bancos la ralentización de la recuperación económica.
Así, ese sector se dejó en su conjunto el 1,53 %, arrastrado por contundentes descensos como los de Citigroup (-4,47 %) y Bank of America (-3,99 %).
Tampoco ayudó la última advertencia del secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, quien reclamó hoy en Washington una mayor cooperación internacional para la regulación del mercado de "derivados" y evitar así futuras crisis económicas.
Los temores sobre la recuperación de la primera potencia económica del mundo coinciden en el tiempo con un debate creciente que se ha instalado entre los inversores sobre la conveniencia o no de que la Reserva Federal (Fed) dé luz verde a un tercer programa de estímulo económico.
En este contexto de incertidumbre, las miradas estarán puestas mañana en el tono del mensaje que trasmita el presidente de la Fed, Ben Bernanke, durante su esperada intervención ante la Conferencia Monetaria Internacional en Atlanta.
Los inversores de Wall Street también esperan con nerviosismo la próxima cita de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que se reunirá el miércoles en Viena y en la que se podría anunciar un aumento de la producción que debilitaría los precios del crudo.
Aunque países como Venezuela y Ecuador ya han dicho que no ven necesario un aumento de la producción, hoy las empresas del sector petrolero terminaron contribuyendo a la tendencia bajista en Wall Street y registraron importantes pérdidas, de forma que el sector energético se dejó en su conjunto el 1,84 %.
Los nubarrones también se instalaron en el horizonte de las compañías aéreas, después de que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) rebajara hoy a más de la mitad la previsión de beneficios del sector en 2011 por la subida del petróleo, lo que fue recibido con un descenso del 2,29 % en el sector de las aerolíneas en Wall Street.