Wall Street sufrió hoy la resaca de los inversores después de la fiesta generada el jueves por la impresionante salida a bolsa de LinkedIn, de forma que el parqué neoyorquino no pudo evitar encadenar su tercera semana consecutiva de números rojos.
El Dow Jones de Industriales, el principal indicador de la Bolsa de Nueva York, terminó la jornada con un descenso del 0,74 % y acabó en las 12.512,04 unidades, con lo que ese índice acumuló pérdidas del 0,66 % en los cinco días de esta semana.
Ése supone su tercer retroceso semanal consecutivo, algo que ocurrió también en el caso del selectivo S&P 500, que tras ceder hoy un 0,77 %, acumuló un descenso semanal del 0,34 %.
Por su parte el índice que mide la evolución del mercado Nasdaq, donde cotizan algunas de las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos, terminó el día con una bajada del 0,71 % con la que selló un retroceso semanal del 0,89 %, el segundo consecutivo.
El parqué neoyorquino amaneció ya en terreno negativo un día después de la eufórica bienvenida que tuvo entre los inversores la Oferta Pública de Venta de acciones (OPV) de LinkedIn, que se convirtió así en la mayor salida a bolsa de una empresa de internet estadounidense desde que Google se estrenó en el mercado Nasdaq en 2004.
La llegada a Wall Street de la primera gran red social estadounidense provocó el jueves una avalancha de inversores, ávidos por hacerse con participaciones de estas cotizadas tecnológicas.
Por esto, LinkedIn terminó la jornada de ayer con una impresionante subida del 109,44 % con la que cerró el día a 94,25 dólares por acción, más del doble de los 45 dólares por título a los que fijó su precio de salida.
Pero este viernes la recogida de beneficios afectaba a la red social, que finalmente terminó la sesión con un descenso del 1,23 %, aunque esa bajada no le impidió cerrar de nuevo en un precio dos veces superior al que inició las contrataciones en Wall Street, a 93,09 dólares por acción.
Más voces desde el parqué neoyorquino pedían hoy cautela al hacerse con los títulos de esta compañía, que se ha visto favorecida por el apetito inversor por otras redes sociales como Facebook o Twitter, de las que se especula que podrían salir próximamente al mercado.
La resaca por LinkedIn no fue el único factor que motivó el ánimo vendedor de los inversores neoyorquinos.
Este viernes se renovaron los temores sobre la crisis de deuda europea después de que la agencia de medición de riesgos Fitch rebajara su calificación de la deuda griega a largo plazo hasta situarla en el nivel B+, desde el anterior BB+, instalada ya en la categoría de bono basura, además de situarla bajo vigilancia negativa.
La noticia, enmarcada además entre los rumores de que el país heleno podría tener que reestructurar su deuda, lastró a las principales bolsas europeas -Italia bajó el 1,5 %, España el 1,45 % y Alemania el 1,24 %, entre otras- lo que afectó también al parqué neoyorquino.
Los números rojos de Wall Street se reforzaron ante las caídas de las cadenas de tiendas de ropa Gap (-17,48 %) y Aeropostale (-14,25 %) después de que ambas presentaran unos resultados que no estuvieron a la altura de lo calculado por los analistas, lo que fue mal recibido por los inversores, ya que utilizan las cuentas de esas compañías para tomar el pulso al estado de los consumidores, el motor de la economía estadounidense.
Esos descensos eclipsaron la fuerte subida del 29,91 % que registraron las acciones de la mayor cadena de librerías del mundo, Barnes & Noble, impulsada después de haber recibido una oferta de compra de unos 1.020 millones de dólares por parte de la firma Liberty Media.
La semana que viene la Universidad de Michigan difundirá datos finales acerca de la confianza de los consumidores de EE.UU. en la economía durante este mes, entre otros datos macroeconómicos.