El Revolution se clasificó a la final de la SuperLiga al derrotar en una tanda de penaltis por 4-2 al Puebla mexicano después de haber concluido el tiempo reglamentario con empate a 1-1.
La figura del partido fue el guardameta Matt Reis, que detuvo el cuarto lanzamiento a Edgar Lugo, mientras que el gambiano Kenny Mansally logró marcar en el quinto intento para el Revolution.
Mansally marcó el gol del Revolution cuando al minuto 56 superó al portero del Puebla Edgar Hernández para poner 1-0 en el marcador.
Sin embargo, el Puebla respondió de inmediato con una gran jugada de todo el ataque para que a los 58 minutos el delantero uruguayo Andrés Olivera consiguiese el empate a 1-1 con el que se iba a llegar al final del partido.
El Revolution, que no ha perdido ningún partido en todo el torneo que disputan cuatro equipos de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS) y el mismo número de la Primera División de México, volvió a imponer su fútbol de fuerza física ante el de mejor calidad técnica del Puebla.
El equipo de Nueva Inglaterra disputará la final del torneo, que da un premio de un millón de dólares al campeón, con el ganador del partido de semifinal que mañana, jueves, disputaran en el Robertson Stadium de Houston, el equipo local del Dynamo frente a los Monarcas del Morelia, de México.
La fecha de la final no ha sido establecida todavía, pero será entre las fechas del 23, 24 o 25 de agosto.
A pesar que en el tiempo reglamentario sólo se marcaron dos goles, ambos equipos hicieron un fútbol de ataque y tuvieron claras oportunidades de haber conseguido el gol por mediación de Mansally y Zack Schilawski, el jugador que los sustituyó antes que concluyese el tiempo reglamentario.
Por su parte, el Puebla dispuso desde los primeros minutos del partido claras oportunidades de gol que no pudieron transformar el centrocampista argentino Gabriel Pereyra y Joaquín Velásquez
Pero luego su fútbol fue a menos y la fuerza física del Revolution se impuso para que fuese el serbio Marko Perovic el que pusiese a prueba a Hernández que al final iba a ser factor importante a la hora de permitir al Puebla llegar hasta la tanda de penaltis.
También Reis comenzó a erigirse en la figura del partido cuando en la jugada anterior al gol marcado por el Revolution paró una volea espectacular de Lugo.
Ahí cambió la historia del partido y Reis la definió cuando, también a Lugo, le paró el penal que iba a colocar al Revolution en una final con la que no había soñado al inicio del torneo.