El Sao Paulo, que tenía una ventaja de cinco puntos sobre el Gremio y apenas necesitaba de una victoria para conquistar con anticipación el Campeonato Brasileño, cedió hoy un empate en casa (1-1) frente al Fluminense y aplazó la decisión del título para la última jornada.
Sao Paulo, en un estadio Morumbí lleno y en el que sus hinchas conmemoraban la victoria con anticipación, era favorito para vencer su compromiso correspondiente a la penúltima jornada de la Liga y conquistar el título brasileño por tercer año consecutivo.
Una victoria habría convertido al conjunto tricolor en el primero de Brasil en conquistar la Liga tres años consecutivos y en sumar seis títulos en sus estanterías, pero no solo cedió un empate sino que vio al Gremio vencer por 4-1 al Ipatinga y reducir la distancia con el líder a tres puntos.