Una vez más el trabajo defensivo de los Ravens de Baltimore fue decisivo para que lograsen un importante triunfo en su primer partido de la nueva temporada de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) que disputaron contra los Jets de Nueva York, en la tradicional jornada de los lunes.
Los Ravens, que llegaron al flamante nuevo estadio New Meadowlands, que ha costado 1.600 millones de dólares y es la casa de los Jets y Giants de Nueva York, sin ser los favoritos, de inmediato dejaron muy claro que estaban listos para luchar por el triunfo que al final lograron por 10-9.
La victoria de los Ravens estropeo el debut de los Jets en su nuevo estadio.
El receptor abierto Anquan Boldin, crucial adquisición ofensiva de Baltimore, superó con facilidad a la defensiva secundaria de los Jets y ganó 110 yardas en siete recepciones para ser una de las claves en el triunfo del equipo de Baltimore.
La defensiva de los Ravens dominó a su promocionado adversario al permitirle únicamente 176 yardas y casi anularlo en terceras oportunidades.
Los Jets sólo convirtieron una de 11 y registraron las peores marcas ofensivas en mucho tiempo.
El New Meadowlands Stadium ocasionalmente se sacudió con cánticos de "J-E-T-S", pero los Ravens los silenciaron y los 78.127 aficionados que llegaron para presenciar al partido al final salieron decepcionados del resultado y el juego de su equipo.
Los Ravens también frenaron el entusiasmo creado por varias adquisiciones en la nómina de los Jets y por una serie televisiva que mostró sin tapujos la pretemporada del equipo.
El estelar linebacker de los Ravens, Ray Lewis, que hizo una gran labor, se mostró eufórico por el triunfo que había conseguido su equipo y les recordó a los Jets que sus comentarios sobre el potencial de ambos equipos no había sido lo mejor para ellos.
"El cualquier momento que retes a un guerrero, éste siempre va a responder", declaró Lewis, que estuvo intratable en su juego defensivo. "Sabíamos el reto que teníamos ante un equipo dirigido por Rex Ryan y eso siempre es una gran motivación extra".
El mariscal de campo de los Ravens, Joe Flacco, completó 20 de 38 pases para 248 yardas, sin "touchdowns", y le interceptaron un balón.
Por su parte, el mariscal de campo mexicano-estadounidense Mark Sánchez no tuvo su mejor actuación al quedarse con 10 pases completados de 21 para 74 yardas, sin anotación ni interceptaciones.
La mejor definición de lo que había sucedido en el campo la hizo el propio entrenador en jefe de los Jets, Rex Ryan, cuando declaró al concluir el partido que los Ravens los habían superado en todos los apartados de las estadísticas.
"Solamente nos salvamos en las perdidas de balón, en el resto del juego ellos fueron superiores", subrayó Ryan. "Ni el haber ganado en ese apartado por 3-1 nos ayudó".