La sorpresa de la derrota ante un equipo con marca perdedora no se repitió por segunda vez consecutiva en TD Garden porque el alero Paul Pierce, con 29 puntos, volvió a ser el líder del ataque de los Celtics de Boston, que se impusieron por 122-104 a los Timberwolves de Minnesota.
Los Celtics (21-5), que tienen la segunda mejor marca de la liga, sólo superados por Los Ángeles Lakers, vieron como Pierce empató la mejor marca de equipo al anotar los seis intentos de triples que realizó y se olvidaron de la frustrante derrota que habían sufrido en el partido anterior frente a los Sixers de Filadelfia.
Después de haber visto como la racha de 11 triunfos consecutivos finalizó tras la sorpresa que sufrieron ante los Sixers, sin Allen Iverson, los Celtics se consolaron con la mejor anotación en lo que va de temporada en su vuelta al camino del triunfo.
Pierce, que no había tenido su mejor rendimiento en los últimos partidos, recuperó su condición de líder encestador del equipo para empata la marca de triples que estaba en poder de Danny Ainge y Walte McCarty.
El pívot Kendrick Perkins aportó un doble-doble de 14 puntos y 11 rebotes, mientras que el base Rajon Rondo también destacó como director del juego de los Celtics.
Rondo aportó otro doble-doble de 13 puntos y 15 asistencias para los Celtics, que ganaron por sexta vez consecutiva a los Timberwolves desde consiguieron del equipo de Minnesota el traspaso del alero estrella Kevin Garnett, en el verano del 2007.
La otra noticia positiva para los Celtics fueron los 15 puntos que aportó escolta reserva Tony Allen, su mejor marca de la temporada, en el sexto partido que ha jugado desde que regresó tras perderse los 20 primeros partidos con una lesión en el tobillo derecho.
El base novato Jonny Flynn con 21 puntos y el ex jugador de los Celtics, Al Jefferson, que consiguió un doble-doble de 20 tantos y 11 rebotes fueron los mejores para el equipo de los Timberwolves (5-23).
El alero Kevin Love siguió en su línea de aportar un doble-doble y lo hizo con 15 puntos y 11 rebotes, pero los Timberwolves no pudieron evitar la sexta derrota en los últimos ocho partidos.
El entrenador de los Timberwolves, Kurt Rambis, admitió que su equipo lo único que puede sacar de positivo de este tipo de partidos es conocer las cosas que no se deben hacer ante rivales como los Celtics, especialmente cuando no se juega con energía.