Si la derrota de la pasada semana ante los Redskins ya fue "frustrante" para los Cowboys de Dallas, la que sufrieron hoy, domingo, en su campo ante los Bear de Chicago por 27-20 los deja en plena crisis de juego y de dirección técnica.
El gran verdugo para los Cowboys fue el mariscal de campo de los Bear, Jay Cutler, que se recuperó de la dureza de los golpes que recibió por parte de la defensa de los Cowboys al comienzo del partido y luego lanzó tres pases de anotación decisivos.
La victoria permitió a los Bears tener un comienzo de temporada de 2-0 por primera vez desde la del 2006 cuando disputaron el Super Bowl y lo perdieron ante los Colts de Indianápolis por 29-17.
Cutler completó 21 de 29 pases para 277 yardas sin que le hiciesen ninguna interceptación.
Los Cowboys desperdiciaron una oportunidad de empatar el marcador a 20-20 cuando el pateador David Buehler falló por mucho un intento de gol de campo de 44 yardas cuando restaban 7:23 minutos por jugarse.
Los Bear se aprovecharon del fallo e inmediatamente respondieron con una ofensiva que culminó en "touchdown" para darle una ventaja que ya iban a poser superar los Cowboys, que se quedaron con marca de 0-2 por primera vez desde la temporada del 2001, cuando Quincy Carter tomó el sitio del mariscal de campo retirado Troy Aikman.
Los aficionados de los Cowboys seguramente recordarán que iniciaron la campaña de 1993 perdiendo los dos primeros juegos y terminaron ganando el Super Bowl.
Pero de momento su malestar con el equipo es generalizado y además también son conscientes que dentro del actual equipo no está una figura como la del ex corredor Emmitt Smith, que firmó finalmente su contrato y a partir de ese momento el equipo inició la recuperación en 1993 para luego alcanzar el título de campeón.
El mariscal de campo de los Cowboys, el hispano Tony Romo, tampoco tuvo su mejor jornada aunque completó 34 de 51 pases para 374 yardas con un envío de anotación y le interceptaron dos ovoides.