El escolta Ray Allen volvió a tener su mejor toque de muñeca fuera del Banknorth Garden y los Celtics de Boston la aprovecharon en su visita al IZO Center para ganar por 85-105 a los Nets de Nueva Jersey en el duelo de equipos de la División Atlántico.
El partido no tuvo más historia que ver como desde el primer cuarto con un parcial de 18-2, incluidos nueve puntos conseguidos por Allen, de los 25 con los que concluyó el encuentro, que significó el cuarto triunfo consecutivo para los Celtics (33-9).
La victoria de los Celtics fue también la segunda consecutiva que obtienen ante los Nets, a los que lo ganaron en Boston el pasado miércoles por una diferencia de 32 puntos.
El alero Paul Pierce y el base reserva Eddie House aportaron ambos 13 puntos para los Celtics, que son los primeros de la liga en conseguir 33 triunfos, y suman siete triunfos consecutivos en los duelos contra los Nets.
Los aleros Kevin Garnett y Leon Powe lograron 12 tantos cada uno, mientras que el base Rajon Rondo se quedó a las puertas de un triple-doble con ocho puntos, nueve rebotes y 14 asistencias.
El gran comienzo de partido de los Celtics hizo que el entrenador de los Nets, Lawrence Frank, se enfadase con sus jugadores titulares, a los que en la segunda parte tuvo sentados en el banquillo para ver como su equipo era humillado de nuevo por los campeones de liga.
"Fue una actuación totalmente humillante", comentó Frank. "Comencé, bajo mi decisión, con los titulares, pero luego pensé que tendríamos que ir en otra dirección".
Sólo el pívot novato cubano americano Brook Lopez respondió con un doble-doble de 28 puntos y 10 rebotes, mientras que Jarvis Hayes llegó a los 15 tantos para los Nets (19-22), que perdieron el tercer partido consecutivo.
El base estrella Devin Harris se quedó con sólo siete puntos y el escolta Vince Carter logró cinco para admitir al concluir el partido que habían entendido la decisión que tomó Frank de mandarlos sentar en el banquillo.
"No es fácil tomar ese tipo de decisión, pero la entendemos, si pensó que no estábamos haciendo bien las cosas en el campo", comentó Carter. "Ahora hay que pensar en el próximo partido y eso es todo".
Carter dijo que había presenciado desde su apartamento, en Nueva York, el amerizaje de emergencia que realizó el pasado jueves en el Río Hudson, un avión de la compañía U.S. Airways con 155 personas a bordo, 150 pasajeros y cinco miembros de la tripulación, que fueron todos rescatados.
"Lo único que puede decir es que me parecía que estaba viendo una película por todo lo increíble que estaba sucediendo y que además puedo terminar de manera feliz", comentó Carter.