La combinación ofensiva del base Mo Williams y del escolta Delonte West llevó a los Cavaliers de Cleveland a vencer por 97-95 a los Spurs de San Antonio en el que supone su quincuagésimo triunfo de la temporada.
Williams anotó dos tiros libres decisivos con nueve segundos y West robó un balón al más puro estilo James en el último minuto para lograr el triunfo que los puso de nuevo en el camino ganador después de haber perdido el pasado sábado ante los Bucks de Milwaukee.
Williams aportó 17 puntos, los mismos que consiguió el alero Antawn Jamison antes de lesionarse en el tercer periodo en la rodilla izquierda y tampoco volvió al partido.
Los Cavaliers sólo informaron que Jamison sufre de dolores detrás de la rodilla izquierda, pero no pudieron especificar más sobre el tipo de lesión concreto.
Jamison se une a las bajas de James, que se torció el tobillo derecho el pasado viernes antes los Pistons de Detroit y al pívot Shaquille O'Neal, que fue operado del dedo pulgar de la mano derecha y no jugará por lo que resta de la temporada regular.
West aportó 16 puntos y cinco asistencias para ser el tercer máximo encestador de una lista de seis jugadores que tuvieron dobles dígitos y entre los que estuvo el alero brasileño Anderson Varejao, que anotó 11 tantos para dejar a los Cavaliers con un 47 por ciento de acierto en los tiros de campo y el 43 (6-14) de triples.
El escolta de los Cavaliers, que salió como reservas, robó un pase al argentino Manu Ginóbili con 55 segundos y forzó la personal para anotar y poner a los Cavaliers con el parcial de 93-90 que iba a ser decisivo.
Varejao jugó 30 minutos para anotar 3 de 5 tiros de campo y 5-7 desde la línea de personal, capturó nueve rebotes, fue el líder del equipo en ese apartado, y repartió dos asistencias.
La victoria, la séptima en los últimos 10 partidos disputados, dejó a los Cavaliers con marca de 50-15 para ser la mejor de la liga.
Además también fue la primera que consiguen los Cavaliers en los últimos tres años con James de baja después de haber perdido los nueve partidos anteriores que habían disputado sin su estrella.
Ginóbili, a pesar de la perdida de balón, se convirtió en la gran figura de los Spurs al conseguir 38 puntos, su mejor anotación en lo que va de temporada, pero no pudo evitar la derrota del equipo de San Antonio, que jugó sin el base francés Tony Parker, lesionado, y rompieron racha de cuatro triunfos consecutivos.
El escolta argentino jugó 37 minutos para mostrarse brillante con 12 de 23 tiros de campo, incluidos 7 de 11 triples, estuvo perfecto (7-7) de personal, capturó siete rebotes --líder del equipo--, repartió cinco asistencias y recuperó dos balones.
Mientras que George Hill, que salió en el puesto de Parker, aportó 23 puntos para no hacer sentir la ausencia del jugador francés.
Sin embargo, el ala-pívot Tim Duncan se quedó con sólo 13 puntos y fue el tercero de los jugadores de los Spurs que tuvieron dobles dígitos.
Una vez más el alero Richard Jefferson, ahora como reserva, siguió sin dar la ayuda ofensiva que los Spurs necesitaron, ni tampoco lo hizo Roger Mason, que falló nueve de 10 tiros de campo.