ABORDAJE**Exagerado resulta pensar que el convenio suscrito con Estados Unidos para permitirle el abordaje de buques que transiten por nuestro mar territorial perjudicará a nuestra marina mercante. Y no lo hará, porque otras naciones que ofrecen banderas de conveniencia, entre ellas, Liberia, nuestra más seria competidora, tiene ya suscrito un convenio de ese tipo, y no ha perdido un solo barco.
VENTAJA**Por el contrario, tienen un sistema de abanderamiento privado que es el más eficiente del mundo, y se estima que el convenio da a su servicio un sello de seriedad que es una ventaja frente a centros similares que no lo tienen. Desde otro punto de vista, la realidad es que tarde o temprano todas las banderas tendrán que sujetarse al mismo procedimiento, tal cual está ocurriendo en otras áreas.
LEGALIDAD**Y el que se niega, sencillamente no podrá arribar a puertos norteamericanos. Al margen de eso, estimamos que el acuerdo es concomitante a otras medidas de seguridad que no apuntan contra país alguno y, por tanto, no comprometen la neutralidad. Fuera de eso, estimamos que, al igual que todo convenio internacional, debe ir a la Asamblea, no importa que sea un anexo al Salas-Becker.