Con la meta fijada para el inicio del año lectivo el próximo 3 de marzo, el ministro de Educación, Ventura Vega, calificó como un desafío "sin precedentes en la historia del país" la tarea de reconstruir y adecuar la infraestructura escolar en solo cuatro meses, tras las afectaciones dejadas por la crisis sísmica que afecta al país desde el pasado 9 de octubre.
El titular del Meduca enfatizó que la institución trabaja a marcha forzada para garantizar que la mayoría de los centros educativos del país puedan recibir a la comunidad escolar en condiciones óptimas y seguras.
Reevaluación por réplicas y diseños adaptados a cada comunidad
Tras las recientes réplicas registradas en las zonas afectadas, el equipo técnico del ministerio se encuentra realizando una reevaluación de campo para actualizar la proyección real de los daños y las necesidades de construcción.
"Estamos haciendo una reevaluación después de las últimas replicas para, efectivamente, saber la proyección real de las escuelas. Teníamos una proyección de 85 escuelas nuevas; haremos un gran esfuerzo", dijo Vega.
El ministro aclaró que no se aplicará un modelo estandarizado para todos los planteles, ya que cada proyecto requiere especificaciones técnicas particulares según la topografía del terreno, las distancias de acceso y la matrícula estudiantil de cada comunidad.
"Nuestra aspiración es tratar de hacer la mayor cantidad de escuelas en estos cuatro meses. Es un reto que nunca en la historia un ministro de educación había tenido, pero lo asumimos con absoluta responsabilidad y estamos trabajando muy duro para lograrlo", aseveró el ministro.
Atención prioritaria a la salud mental con el apoyo de UNICEF
Más allá de la infraestructura física, el jefe de la cartera educativa situó la recuperación emocional y la salud mental de la población como un pilar urgente e impostergable dentro del plan de contingencia.
Para atender este frente, el Meduca desplegó sus gabinetes psicopedagógicos y equipos de trabajadores sociales en alianza estratégica con instituciones del Estado y organismos internacionales:
UNICEF se sumó activamente a las labores en las provincias más impactadas, aportando su experiencia técnica y protocolos internacionales de respuesta ante desastres en más de 190 países.
El programa de asistencia está dirigido no solo a los estudiantes y al cuerpo docente, sino también a los padres de familia y a las comunidades afectadas para facilitar la contención emocional.