Abortos**Algo, si no todo, está fallando. Luego del gran avance logrado por Panamá en materia de educación sexual y planificación familiar de los años 70 y 80, pareciera que el país ha vuelto al punto cero y hasta más atrás. La campaña de prevención de embarazos indeseados, vía contraceptivos orales, dispositivos intrauterinos y uso de preservativos, de aquellas décadas, se ha esfumado, dando paso al aborto.
Monstruosidad**Las noticias de los últimos días son estremecedoras. Una criaturita con siete meses de gestación, arrojada al pavimento, peor que basura, a la altura de Ojo de Agua en la Transístmica; y otra de ocho meses, igual, tirada cerca del Centro de Salud Amelia Denis De Icaza, de San Miguelito. ¿Qué clase de monstruo es capaz de semejante atrocidad? Que no nos vengan ahora con indulgencias y justificaciones.
Planificación**Estamos hartos del cuento de que son madres enfermas, abandonadas, pobres y jóvenes. Más bien son bárbaras, desnaturalizadas y peor que animales, pues ningún otro ser de la Creación mata su propia descendencia. Igual o peor calificación cabe, sin atenuantes, para los mal llamados hombres que las embarazan y permiten sin embargo semejante crimen. Hay que retomar ya los programas de profilaxis.