El presidente de Uruguay, José Mujica, señaló hoy que las medidas favorables a los militares responsables de la última dictadura militar que pretende implantar desde su Gobierno no equivalen "a dar una vuelta de página".
En su habitual alocución radiofónica en la emisora M24, el presidente consideró que medidas como conceder el arresto domiciliario a represores presos mayores de 70 años son "trascendentes para la convivencia tolerante de la sociedad en el futuro", aunque no equivalen a "reconciliar".
La intención del presidente de otorgar el arresto domiciliario a culpables de violaciones a los derechos humanos generó una enorme polémica en el seno de su propia formación política, el Frente Amplio, muchos de cuyos dirigentes criticaron de forma abierta al ex guerrillero.
El pasado martes, Mujica accedió, tras reunirse con todos los legisladores de su partido, a no presentar el proyecto de ley que habilitaría esa medida, que justificó como una apreciación "filosófica" personal que no pretende imponer por la fuerza a sus compañeros de filas.
Para Mujica, mejorar la situación de los represores no equivale a "dar vuelta a la página y reconciliar" sino que solo pretende iniciar la construcción de cosas en común entre sectores antagónicos de la sociedad uruguaya.
"Esa es la solución, construir cosas en común entre gente que tiene diferencias abismales y convicciones a las cuales no puede renunciar", dijo Mujica, para quien "no hay que pedir cuentas" por el pasado ya que la solución "no es atrás, porque hacia atrás no hay entendimiento posible".
El ex guerrillero tupamaro, que pasó casi quince años preso antes y durante la dictadura militar (1973-1985), sorprendió a propios y extraños nada más tomar el poder el pasado 1 de marzo por su acercamiento a los sectores militares.
Apenas dos semanas después de su asunción presidencial, Mujica se reunió con cerca de 300 jefes militares en un cuartel y les pidió en tono conciliador que trabajaran conjuntamente para lograr la unidad nacional.
En su discurso de aquel momento, Mujica repitió su consigna de "ni vencedores ni vencidos", lanzada luego de su triunfo electoral de noviembre pasado, y remarcó que "las Fuerzas Armadas de hoy no deben cargar con ninguna mochila del pasado ante su pueblo".
"La unidad nacional sólo es posible si se practica un inmenso respeto a lo diverso, a lo contradictorio, porque en toda sociedad hay diferencias de todo tipo", argumentó entonces el presidente, antes de reclamar a los militares que fueran capaces "de generar sentimiento y afectividad en el pueblo".