El viaje posee un profundo significado simbólico para el monarca, quien regresa al archipiélago más de medio siglo después de haber representado a la Corona británica en las ceremonias de independencia de 1973.
En aquella ocasión, como joven príncipe de Gales, presenció el arriado de la Union Jack y el nacimiento de las Bahamas como nación soberana; hoy, más de 50 años después, vuelve al mismo escenario consolidado en el trono británico y en su rol como líder supremo de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth).
Durante su estancia en la capital bahameña, la agenda real contempla encuentros con líderes locales, jóvenes emprendedores y grupos comunitarios dedicados a la preservación del ecosistema marino y la resiliencia climática, causas prioritarias en su agenda global. Sin embargo, su presencia coincide con un contexto regional de crecientes tensiones, donde diversos sectores caribeños exigen un compromiso más firme por parte de la monarquía frente a las secuelas del colonialismo y el pasado esclavista en la región.
Carlos III saludó a su llegada a la gobernadora general de Bahamas, Cynthia Pratt; el primer ministro, Philip Davis; el ministro de Asuntos Exteriores, Fred Mitchell; y altos cargos de la Policía y la Real Fuerza de Defensa de Bahamas.
Pasado
Por su parte, el rey Carlos III reconoció «el gran sufrimiento y las injusticias del pasado» ocurridas en Bahamas y otros países, una fórmula similar a la utilizada en otras ocasiones para referirse al impacto de la trata transatlántica de esclavos.
«Parte de lo mejor de la cultura bahameña actual, lo más alegre, lo más esperanzador, lo más luminoso nació de la oscuridad», dijo Carlos III en un discurso.
«Es justo que reconozcamos el gran sufrimiento y las injusticias del pasado en estas islas y más allá, incluso mientras nos alegramos de los éxitos del presente y construimos nuevas oportunidades para el futuro», añadió en un video publicado por la BBC.
El rey señaló además que los líderes de los países afectados de la Commonwealth debatirán “estos asuntos” la semana próxima en Antigua y Barbuda, que acogerá del 1 al 4 de noviembre la cumbre de jefes de Gobierno de la organización.
Los días más oscuros
El jefe de la diplomacia bahameña aseguró en declaraciones a los medios locales antes de la llegada del monarca que el país está haciendo todo lo posible por ofrecer su mejor imagen.
«El evento estará debidamente organizado; al tratarse de una figura de carácter internacional, es necesario implementar las medidas de seguridad pertinentes para garantizar que el país permanezca seguro durante la visita», afirmó.
La visita de Carlos III a la isla de Nueva Providencia ha causado cortes temporales de carreteras, el cierre de escuelas públicas y la interrupción de la actividad en algunos establecimientos comerciales.
El viaje está rodeado de interrogantes sobre si surgirá y de qué manera un debate en torno a las exigencias de reparaciones y disculpas por la trata de esclavos, un reclamo muy presente en la mayoría de las antiguas colonias británicas del Caribe.
A principios de octubre, el Palacio de Buckingham declaró que la gira de Carlos III por el Caribe no evitará abordar «los días más oscuros de nuestro pasado», pero como monarca constitucional, el rey no puede comprometer disculpas formales ni reparaciones sin el aval del Gobierno británico, que el pasado 7 de septiembre reiteró que el Reino Unido “no paga ni pagará” reparaciones.
«El programa de la visita no eludirá ‘los días más oscuros de nuestro pasado’ pero se centrará principalmente en el presente dinámico y el futuro prometedor de cada país», declaró un portavoz del Palacio de Buckingham.
La agenda del rey
En la primera jornada de la visita, el rey tiene previsto asistir a un encuentro juvenil y a la exposición titulada ‘El futuro de Bahamas’ en Clifford Park, el lugar histórico donde los bahameños obtuvieron oficialmente su independencia en 1973.
A los jóvenes, les pidió cuidar del planeta, recordando su compromiso en la lucha contra el cambio climático y reconociendo los desafíos que enfrentan ante este problema países insulares como Bahamas.
En ese lugar, cuando aún era príncipe de Gales, presenció las celebraciones de la independencia hace más de 50 años para transmitir un mensaje formal de la reina Isabel II al pueblo bahameño.
El rey conocerá el trabajo y los logros de los expositores, entre los que se encuentra FEMStem Bahamas, una organización juvenil sin fines de lucro dedicada a empoderar a las estudiantes de secundaria a través de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
Durante su estancia en el archipiélago, Carlos III tiene programadas visitas este miércoles a un hábitat importante para la vida silvestre en Nueva Providencia y a la base de Coral Harbour, de la Real Fuerza de Defensa de Bahamas.