Los panameños destinan 2 horas y 20 minutos diarios para trasladarse a su lugar de trabajo y residencia, reveló un estudio de la Federación de Cámaras de Comercio de Centroamérica (Fecamco).
Dicha problemática, según el informe, afecta la puntualidad, organización laboral y calidad de vida de los ciudadanos, pues seis de cada diez colaboradores reportaron mayores niveles de cansancio o estrés asociado a estos desplazamientos.
La movilidad también incide en sus decisiones laborales. El 24% de los encuestados ha considerado cambiar de trabajo debido a las dificultades que enfrenta para trasladarse.
Danny Canales, asesor económico de Fecamco, explicó que esta situación responde, en parte, a que las carreteras de los países centroamericanos están cada vez más saturadas y existe mayor incertidumbre sobre los tiempos debido a que el congestionamiento es constante, no solo en las horas "pico".
24%
de los encuestados, ha considerado cambiar de trabajo debido a las dificultades que enfrenta para trasladarse.
56%
de las compañías consultadas, han implementado horarios flexibles debido a esta situación.
Mencionó que, en Panamá, los principales desafíos están relacionados con las obras viales y cuellos de botella, que dificultan la circulación y programación de operaciones logísticas.
Ante este escenario, las empresas han comenzado a implementar medidas para reducir los efectos de los traslados, como horarios flexibles, aplicados por el 56% de las compañías consultadas, y teletrabajo, utilizado por el 42%.
Sin embargo, el estudio reconoce que estas alternativas no son aplicables a todas las actividades económicas, especialmente aquellas que requieren presencia física o el traslado continuo de mercancías.
El sector privado, en ese sentido, debe trabajar de manera coordinada con los gobiernos en la búsqueda de soluciones a los problemas de infraestructura, transporte colectivo, gestión de tráfico y planificación urbana.
La Fecamco sostiene que también es importante impulsar una estrategia de sensibilización sobre seguridad vial, convivencia y movilidad responsable para fomentar conductas que contribuyan a mejorar la circulación.