El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) dijo hoy no tener claro ni la naturaleza ni los actores implicados en el tiroteo ocurrido ayer en la frontera entre Siria y Turquía, en el que resultaron heridas varias personas.
El portavoz del organismo, Adrian Edwards, dijo en rueda de prensa en Ginebra que "ni la naturaleza ni las personas que estuvieron implicadas están claros" para ACNUR, y precisó que los disparos se registraron "en el área de la frontera y no en un campamento".
El incidente ocurrió en la mañana del lunes, cuando un grupo de sirios intentaron ponerse a salvo en Turquía, perseguidos por tropas leales al régimen de Bachar al Asad, que libraban intensos combates con los guerrilleros del Ejército Sirio Libre (ESL) en la frontera.
Según la versión de las autoridades de Ankara, varias "balas perdidas" hirieron a dos ciudadanos turcos y a cuatro sirios en el campo de refugiados de Öncüpinar, situado a pocos centenares de metros de la frontera, en la provincia turca de Kilis.
En territorio turco, cerca de la frontera con Siria, hay nueve campamentos, que actualmente dan refugio a 24.564 personas, una cifra que no para de aumentar, declaró Edwards.
Según las cifras de ACNUR, hay otros 10.112 refugiados en el Líbano, 7.021 en Jordania, y 792 en Irak, mientras cientos de personas esperan en los campamentos para ser registrados como refugiados.
ACNUR ha mandado a los campamentos turcos, en colaboración con la Media Luna Roja, un segundo envío aéreo de material de asistencia humanitaria, compuesto por 1.600 tiendas de campaña y 1.400 mantas.