Un grupo de activistas a favor de despenalizar el consumo de marihuana en California (EE.UU.) anunció hoy que recogió firmas suficientes para llevar a referéndum en noviembre la legalización de esta droga, informó el diario Los Angeles Times.
La iniciativa ciudadana "Cannabis Act" planteará a los votantes del estado que se permita el uso y disfrute personal de esta sustancia a los mayores de 21 años.
La propuesta establece el límite legal de posesión en 30 gramos por persona y el cultivo privado de estas plantas, siempre que la parcela no supere los 2,3 metros cuadrados.
En caso de obtener el respaldo electoral, el cannabis pasaría a ser una droga lícita en California, como el tabaco y el alcohol, y supondría una importante fuente de ingresos en impuestos comerciales y productivos para las administraciones locales y la estatal.
Se estima que las arcas públicas obtendrían más de 1.300 millones de dólares al año en tasas derivadas de esta sustancia.
Los promotores de esta medida, encabezados por Richard Lee, una figura prominente del sector de la venta de marihuana para uso médico en California, informaron hoy que han obtenido 700.000 firmas, 300.000 más de las necesarias, para conseguir que se lleve la petición ciudadana ante las urnas.
"Es un primer paso histórico hacia la finalización de la prohibición del cannabis. Siempre he creído que el cannabis debería estar regulado y sometido a impuestos y que nuestras leyes actuales no funcionan", comentó Lee, quien se encuentra detrás del respaldo financiero de esta campaña.
Lee ha invertido ya más de 1 millón de dólares en promocionar su propuesta y contratar un equipo de expertos para sacarla adelante y entregar la documentación para ser incluida entre los asuntos a votar en las elecciones generales californianas del 2 de noviembre, de las que saldrá el nombre del nuevo gobernador.
El pasado mes de abril, una encuesta del Oakland EMC Research mostraba que el 54% de los electores eran favorables a la legalización de esta sustancia, aunque resulta un margen de votos muy escaso como para prever una victoria de la propuesta en el referéndum.
Si saliera adelante, la iniciativa entraría en conflicto con las leyes federales que prohíben la venta de marihuana.
En 2009, Obama aseguró que el Gobierno no perseguiría la comercialización de los dispensarios de cannabis bajo receta médica, aunque se posicionó contrario a convertir esta droga en un bien de consumo.
Desde 1996 es legal en este estado la comercialización de marihuana con fines médicos y este mes el Tribunal Supremo de California levantó las restricciones sobre las cantidades de esta droga que puede tener un enfermo en su poder, así como el número de plantas que puede cultivar.
La sentencia revocó una normativa vigente desde 2003 que imponía límites de tenencia de cannabis a pesar de tener autorización facultativa.
Sin embargo, esta semana el ayuntamiento de Los Ángeles aprobó otra polémica medida, aunque en este caso para frenar la proliferación de comercios dedicados a la venta de marihuana con fines médicos.
Las autoridades locales intentaron responder así a lo que consideran una falta de control ante el creciente número de estos locales en la ciudad.
Las restricciones que entrarán en vigor una vez finalice el trámite administrativo impedirán que una tienda de cannabis se sitúe a menos de 300 metros de escuelas, parques o bibliotecas, se impondrá su cierre a las 20 horas y se prohibirá el uso de esta droga en los establecimientos.
Está previsto que la cifra de dispensarios de cannabis se reduzca a unos 150 en toda la ciudad y más de 500 se vean obligados a cerrar sus puertas.