Varias ONG mexicanas que atienden temas relacionados con la inseguridad están divididas por el devenir del caso de la francesa Florence Cassez, condenada a 60 años por secuestro, delincuencia organizada y tenencia ilícita de armas, una sentencia justa para unas pero viciada de origen para otras.
Entre las primeras están Alto al Secuestro, la Asociación Nacional de Consejos de Participación Cívica, México S.O.S. y Causa en Común, mientras que entre las segundas se encuentra México Unido contra la Delincuencia (MUCD), con medio millón de afiliados.
El 9 de febrero pasado las primeras cuatro ONG denunciaron mediante una carta las "presiones" del Gobierno francés en el caso y demandaron que ningún crimen quede impune en México "sin importar el origen, religión, condición socioeconómica o nacionalidad de quien lo haya cometido".
Al día siguiente un Tribunal Federal rechazó un recurso presentado por la defensa de Cassez y ratificó su condena a 60 años.
En su misiva las ONG exhortaron al Poder Judicial y al Gobierno mexicano a que no cediera a las demandas francesas en torno a la situación de Florence Cassez, de quien dijeron que buscaba "victimizarse y ser extraditada a su país de origen" en lugar de cumplir con su sentencia.
"Las verdaderas víctimas, fueron aquellos que sufrieron un secuestro por parte de la banda de Cassez, y no ella, como ha querido intentar demostrar mediante la confusión de información", recordaron.
El presidente de MUCD, Eduardo Gallo y Tello, a nombre de esta organización no gubernamental (ONG), se mostró muy crítico con esa postura de las organizaciones civiles.
"Nosotros estamos convencidos de que Florence Cassez no es culpable. Estamos convencidos de que se fabricaron pruebas para inculparla. ¿Cuáles fueron los motivos? No lo sé", explicó en entrevista con Efe.
Esta ONG sostiene que "hubo anomalías en la detención que no se desahogaron, que no se atendieron en el recurso" a diferencia de lo que ha ocurrido en otros casos como el de Acteal, en el que decenas de indígenas que pasaron once años en la cárcel acusados de un homicidio en Chiapas fueron excarcelados por irregularidades en el proceso en su contra en un fallo del Supremo mexicano.
Un proceso viciado es razón suficiente para que Cassez alcance su libertad, según Gallo, aunque después los fiscales mexicanos "formalicen una nueva detención, sostengan la acusación y la juzguen por el delito" que determinen, añade.
"Vemos que aquí se viola la Constitución no en perjuicio de Florence Cassez sino en perjuicio de cualquier ciudadano mexicano o cualquier otra persona extranjera que esté en territorio nacional y que caiga en manos de la Policía Federal", agrega Gallo.
Las voces a favor de la excarcelación de la francesa de 36 años, recluida desde hace más cinco en una cárcel mexicana, son minoritarias pero cuestionan especialmente el montaje televisivo que se hizo un día después del arresto de Cassez, a quien no se prestó de inmediato asistencia consular, invoca Francia.
Para el presidente de MUCD es un error buscar "tener a alguien en la cárcel siendo inocente" por lo que llama a las organizaciones civiles a trabajar por conocer "cuáles fueron las fallas" del proceso contra Cassez y trabajar por "corregirlas" para que no se repitan.
Una de las prácticas que consideró más nocivas para los derechos de los detenidos en México es la de presentarlas en los medios de comunicación como culpables, como ocurrió con Florence Cassez.
"La presentan en vivo, en la televisión. Sin embargo los vídeos de esa transmisión televisiva no son los que llegan al juzgado. Están editados. Y entonces los magistrados desechan los vídeos porque están editados. ¿Para qué los editaron, qué quisieron borrar?", se pregunta Gallo.
"No fue real lo que presentaron, fue fabricado. Cuando tú eres capaz de fabricar esa evidencia del vídeo, eres capaz de fabricar todo lo que sigue", agrega.
Finalmente Gallo lamenta un caso que "se politizó demasiado" y que ha tensado las relaciones entre México y Francia hasta el punto de poner al borde de la cancelación la celebración del Año de México en Francia.