El Gobierno de Estados Unidos presentó hoy en Minneapolis cargos contra ocho personas a las que acusa de dar apoyo a una organización terrorista involucrada con la insurgencia somalí.
Fuentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y del Departamento de Justicia identificaron a la organización como al-Shabaab, la cual el año pasado fue incluida en la lista de grupos terroristas por el Departamento de Estado.
Los cargos incluyen apoyo financiero a quienes buscan formar parte del grupo, asistir a campos de entrenamiento y luchar por al-Shabaab.
Según documentos judiciales, alrededor de 20 hombres, 19 de ellos de origen somalí, salieron de la zona de Minneapolis entre septiembre de 2007 y octubre de 2009 para entrenarse en la organización en Somalia.
"El reclutamiento de jóvenes de Minneapolis y de otras comunidades para luchar con extremistas en Somalia ha sido el foco de una intensa investigación durante muchos meses", señaló en una declaración David Kris, subfiscal general para asuntos de seguridad nacional.
Añadió que la investigación continúa y que los cargos dados a conocer hoy informan sobre los avances conseguidos hasta la fecha.
"Quienes firman para combatir o pertenecer a la red terrorista de al-Shabaab deberían saber que podrían terminar como acusados en EE.UU. o como bajas en el conflicto somalí", añadió.
Según las fuentes judiciales, la medida fue tomada tras investigarse durante un año la partida de decenas de adolescentes musulmanes de la zona de Minneapolis (Minnesotta), Seattle (Washington) y Columbus (Ohio), para formar parte de al-Shabaab.
El grupo prometió su lealtad a Osama bin Laden, el líder de Al Qaeda, y ha enviado a reclutas estadounidenses para ser entrenados por elementos de Al Qaeda, dijeron fuentes citadas por el diario The Washington Post en su página de internet.
Las autoridades estadounidenses indicaron que pidieron a los Países Bajos la extradición de Mahamud Said Omar, un residente permanente en EE.UU., quien enfrenta cinco cargos por su vinculación con al-Shabaab.
Al menos otros cinco acusados han abandonado el país, incluyendo dos que lo hicieron a través de la frontera de San Diego (California) el mes pasado, dijeron las fuentes.