Adagio**Dice un adagio común entre abogados que "es mejor un mal arreglo que un buen pleito", pero cuando se logra un "buen arreglo" es mucho mejor aun. La verdad es que hay que felicitar al Gobierno Nacional por el acuerdo logrado con la empresa Panama Ports Company. La sensatez se impuso sobre la adrenalina y ahora todos podemos concentrarnos en desarrollar nuestro destino marítimo.
Lección**Es también una lección para quienes piensen que todavía estamos en los tiempos de la república banana. La firme posición del pueblo panameño primero, y del actual gobierno desde que asumió el poder, señalaron un claro cambio cualitativo frente a los escándalos como el que ha sido superado con este acuerdo. La actividad portuaria es una de grandes beneficios y lo que Panamá exigió es apenas justo por lo que aporta.
Ley**El colofón de esta experiencia es que a partir de ahora se acabaron los contratos ley hechos a la medida. Una Ley Universal de Puertos deberá regir la actividad sobre una base de igualdad, tanto para los que están en la actividad, como para los que quieran entrar a competir en el futuro. Ese mismo principio universalista e igualitario debiera regir para toda la actividad económica del país.