Miles de pequeños y grandes agricultores se manifestaron hoy a las puertas del Congreso brasileño para exigir la aprobación de un nuevo Código Forestal, que apunta a regularizar la propiedad de la tierra y la siembra en áreas sensibles, como la Amazonía.
El proyecto, que deberá sustituir a una ley similar que está en vigor desde 1965, es rechazado por movimientos ecologistas, según los cuales acelerará la degradación ambiental en zonas protegidas y perdonará la deforestación ilegal cometida hasta ahora.
De hecho, una de los puntos más polémicos del proyecto propone que se dejen sin efecto las multas que podrían ser aplicadas a aquellos propietarios que desforestaron ilegalmente sus tierras entre 1998 y 2008.
La manifestación realizada hoy ante el Congreso reunió, según la Policía Militar, a unas 10.000 personas que se manifestaron en favor del proyecto de ley, que cuenta con el respaldo del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff y de vastos sectores de la oposición.
Asimismo, el proyecto ha unido a grandes y pequeños agricultores, que han dejado de lado muchas de sus tradicionales disputas para apoyar su aprobación.
Según la senadora Kátia Abreu, presidenta de la Confederación Nacional de Agricultura de Brasil (CNA), todos los productores, independientemente de su tamaño, comparten la "preocupación" que genera la falta de regularización de las tierras.
"Es posible producir más alimentos sin que para eso sea preciso ocupar nuevas áreas, pero para eso es necesario que se modernice la legislación ambiental y que se regularice la propiedad", declaró la parlamentaria, del opositor partido Demócratas (DEM).