El presidente de la República Islámica de Irán, Mahmud Ahmadineyad, aseguró que su país dejará de enriquecer uranio al 20 por ciento si se le suministra combustible nuclear para las instalaciones médicas y eléctricas que lo precisan en el país.
En una entrevista en la televisión pública esta madrugada, Ahmadineyad repitió la oferta que ya hizo el mes pasado durante su estancia en Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU, y criticó la instalación, por parte de la OTAN, de un escudo antimisiles en Turquía.
"Afirman que Irán, al enriquecer uranio al 20 por ciento, sigue un programa para construir bombas atómicas, pero con la respuesta de que estamos listos para cesar el enriquecimiento si recibimos el uranio enriquecido para el reactor de (médico) de Teherán, las acusaciones se quedan sin base", dijo Ahmadineyad.
Ahmadineyad precisó que el programa nuclear iraní pretende llegar a generar 20.000 megavatios de electricidad en los próximos 15 años, además de contribuir a los sectores industrial, agrícola, médico y científico, pero no tiene fines militares.
La única central nuclear de Irán, situada en Bushehr, a orillas del golfo Pérsico, tiene una capacidad de generación de 1.000 megavatios y, aunque se conectó a la red eléctrica nacional el mes pasado, todavía opera con parte de su potencia.
El Consejo de seguridad de la ONU ha impuesto cuatro paquetes de sanciones a Irán por su programa nuclear, que algunos países, con Estados Unidos a la cabeza, consideran que tiene fines militares, aunque Teherán ha reiterado que sólo tiene objetivos civiles y que no tienen intención de fabricar armas nucleares.
Por otro lado, Ahmaidenyad también se refirió al sistema de radares antimisiles que la OTAN va a situar en Turquía, por un acuerdo firmado entre Washington y Ankara el pasado 14 de septiembre, y dijo que su objetivo es defender al Estado de Israel.
El gobernante iraní aseguró que ya ha advertido a las autoridades turcas de que colocar los radares en Turquía, dentro del nuevo escudo antimisiles europeo de la OTAN, no favorece a ese país.
Para él, esto supone tratar de intervenir en otros países de la región y pretender evitar que los misiles iraníes alcancen Israel.
Ahmadineyad también reitero su exigencia de que se retiren del golfo Pérsico los buques de guerra estadounidenses presentes en la zona y aseguró que los propios países de la región son capaces de establecer la seguridad en el área.