Cuatro supuestos independentistas musulmanes murieron en un tiroteo con las fuerzas de seguridad y otras doce personas resultaron heridas en la explosión de una bomba en el sur de Tailandia, informaron hoy fuentes policiales.
El enfrentamiento se produjo en la provincia de Yala, junto a la frontera con Malasia, después de que los agentes descubrieran la presencia de un grupo de insurgentes, que en su huida abandonaron armas de fuego y explosivo.
"Les ordenamos que se rindieran, pero desistieron", indicó a la prensa Panu Uthairat, jefe del Centro de Administración de las Provincias del Sur.
En la vecina provincia de Narathiwat y unas pocas horas después del primer incidente, once civiles y un policía resultaron heridos a causa de la explosión de una bomba colocada bajo una vagoneta aparcada al lado de un mercado de abastos.
Los ataques con armas ligeras, asesinatos y atentados con bomba se suceden casi a diario en el sur de Tailandia, pese al despliegue de 31.000 agentes de las fuerzas de seguridad y la declaración del estado de excepción, que las autoridades se plantean levantar pese a la oposición del ejército.
Cerca de 4.500 personas han muerto las provincias de mayoría musulmana, Pattani, Yala y Narathiwat, desde que el movimiento separatista islámico reanudó la lucha armada en enero de 2004.
Tailandia se anexionó en 1902 las provincias que formaban el antiguo sultanato de Pattani y donde la mayoría de la población es musulmana y de etnia malaya.
Los guerrilleros denuncian la discriminación de los malayos en la administración, de su lengua y de su cultura y exigen la creación de un estado islámico independiente.