Al menos 8.200 familias bolivianas han sido perjudicadas por las lluvias en las últimas semanas en varias regiones del país, la mayoría de ellas en el departamento central de Cochabamba, informó hoy la Dirección General de Defensa Civil.
El director de Emergencia de Defensa Civil, general Rafael Uría, dijo a Efe que por la intensidad de las lluvias la tendencia es que esa cifra de afectados crezca porque se espera que las precipitaciones continúen hasta abril.
Las autoridades están ahora centrando su atención en la región de Santa Cruz (este) donde se ha producido un desborde de río Ichilo cerca de la localidad e Yapacaní, si bien la mayor cantidad de familias damnificadas está en la zona central del Chapare.
Las inundaciones en Santa Cruz han destrozado parte de una carretera y un puente que conecta a esa región con la de Cochabamba, lo cual ha provocado la suspensión de los viajes entre ambas ciudades.
Fuentes del ministerio de Agricultura señalaron, además, que las lluvias causaron daños en 5.106 hectáreas de cultivos, lo que representa un 0,55 por ciento de las áreas cultivadas en el país.
Sobre las víctimas mortales, Uría dijo hoy que de momento sólo se puede dar por plenamente confirmado la muerte de tres mujeres, dos adultas y un niña, ocurridas en la región de Potosí el 26 de diciembre pasado por un riada.
Todavía no se ha establecido con claridad la presunta desaparición de un hombre y su hijo en el centro del país, en la zona del Chapare, de la que se había informado a principios de mes.
Según el general Uría, tras las primeras denuncias de campesinos sobre este caso, no se ha vuelto a tener noticias, ni reclamos de los familiares de esas personas que en teoría se ahogaron por causa de lluvias en el Chapare.