La erupción del volcán Nevado del Huila ha dejado seis muertos e igual número de desaparecidos, así como 68 casas destruidas y averiadas, y un número no establecido de lugareños incomunicados, dijeron hoy fuentes gubernamentales en Bogotá.
La titular de la Dirección de Prevención y Atención de Desastres (DPAD), Luz Amanda Pulido, precisó que cuatro de las víctimas fatales eran niños de 1, 3, 8 y 12 años.
Los otros dos muertos por la avalancha del pasado jueves son dos adultos, agregó la funcionaria, que indicó que los desaparecidos son también seis mayores, todos ellos del resguardo indígena de Caloto.
El balance aclara una versión entregada el domingo por el ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia, quien informó entonces de diez víctimas fatales en este desastre.
En un primer informe consolidado sobre el desastre facilitado a la prensa, Pulido indicó que la erupción destruyó veinte casas, averió otras 48 y hará necesaria la reubicación de 157 más.
Al menos seis puentes y varios tramos de carreteras intermunicipales fueron también destruidos, continuó la responsable de la DPAD, que depende del Ministerio del Interior y de Justicia.
La mayoría de domicilios e infraestructuras afectadas están situados en Belalcázar, localidad del departamento del Cauca y la más castigada por los rigores de la avalancha, que se formó tras la erupción del volcán Nevado del Huila, que generó un deshielo.
La avalancha tomó el cauce de la quebrada El Salado, que es tributaria del río Páez, en cuyas riberas está situada Belalcázar, cuya población urbana de unas 3.200 personas permanece incomunicada.
En la misma situación están los vecinos de parajes rurales, en un número que no ha sido establecido, según el mismo balance, que resaltó que la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) ha evacuado a 506 personas confinadas por la avalancha.
La FAC también ha transportado hasta las comunidades afectadas más de 16,26 toneladas de ayuda humanitaria, lo mismo que diez plantas eléctricas.
Tres de ellas fueron descargadas en Belalcázar y las otras siete en resguardos (asentamientos) indígenas de la misma zona, precisó Pulido, que facilitó el informe después de una reunión de las entidades con asiento en el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres.