Alemania, Brasil, India y Japón abogaron hoy por ampliar el Consejo de Seguridad de la ONU tanto en sus miembros temporales como permanentes, y defendieron que África esté siempre representada.
"Compartimos la visión común de un Consejo de Seguridad ampliado que refleje mejor las realidades geopolíticas del siglo XXI", indicaron los representantes de esos países en un comunicado conjunto presentado ante la Asamblea General, donde hoy se debatía de nuevo la reforma del máximo órgano de decisión de la ONU.
Esos países, Grupo de los Cuatro (G4), aspiran a ser miembros permanentes del Consejo de Seguridad, algo que volvieron a defender hoy.
"Una amplia coalición de Estados miembros apoya la ampliación del Consejo de Seguridad tanto en su categoría temporal como en la permanente, y también respalda la mejora de sus procedimientos de trabajo", añadió el G4 en su intervención, presentada por la embajadora brasileña ante la ONU, María Luiza Ribeiro.
El grupo defendió que esa ampliación se lleve a cabo "teniendo en consideración las contribuciones de los países en el mantenimiento de paz y la seguridad internacionales, así como la necesidad de una mayor representación de los países en vías de desarrollo en ambas categorías".
"En muchas ocasiones hemos defendido nuestra visión de que África debería estar representada en la categoría de miembros permanentes en un Consejo de Seguridad ampliado", añadió Ribeiro en nombre del G4, al tiempo que señaló que ochenta países ya han mostrado por escrito su respaldo a la reforma que propone el grupo.
La de hoy fue la primera de las cinco sesiones que la Asamblea General tiene previstas sobre la reforma del Consejo de Seguridad de aquí a abril y en ella también se presentó de nuevo la coalición "Unidos para el consenso", que integran Italia, Pakistán, España y México, entre otros países.
Esa coalición se opone a la propuesta del G4, y no apuesta por la ampliación entre los miembros permanentes, sino solo de los no permanentes.
El embajador italiano ante la ONU, Cesare Maria Ragaglini, aseguró ante la Asamblea General que el plan del G4 recibe el apoyo solo del 35 por ciento de los Estados miembros, "lejos de la mayoría que requiere la Carta de Naciones Unidas", en referencia a los dos tercios de la Asamblea y el voto afirmativo de los cinco miembros permanentes que contempla la normativa.
"Tras casi veinte años de debates, ha llegado el momento de pasar página y pedir al presidente de la Asamblea General que reconstruya una atmósfera de confianza entre los Estados miembros en busca de un compromiso verdadero", dijo Ragaglini, quien pidió "mayor flexibilidad" al G4 en sus peticiones.
La ONU ha intentado en diversas ocasiones desde 1979 llevar a cabo negociaciones para modificar los métodos de trabajo y la composición del máximo órgano internacional de seguridad, que todavía es un reflejo de la situación geopolítica que existía al final de la Segunda Guerra Mundial.
El Consejo está compuesto por quince miembros, de los que cinco (Francia, China, Reino Unido, Estados Unidos y Rusia) son permanentes y cuentan con poder de veto.
Los otros diez son elegidos por la Asamblea General por un período de dos años y se reparten de acuerdo con los grupos regionales que confirman el órgano legislativo de la ONU.
Actualmente los miembros no permanentes son Alemania, Azerbaiyán, Colombia, Guatemala, India, Marruecos, Pakistán, Portugal, Sudáfrica y Togo.
Las diferentes reformas barajadas incluyen, entre otras cosas, aumentar hasta 24 los integrantes del Consejo, nuevos miembros permanentes o ampliar la participación de grupos regionales como África, Asia y Latinoamérica.