ALEMANIA**Más de treinta años después, el balón vuelve a rodar por razones de un Mundial de Fútbol en tierras teutonas. Las resonancias de esta fiesta recorren el Orbe, y llegan hasta Panamá, donde la pasión está en carne viva.
VIGILANTES**Pero la algarabía, esa adhesión fervorosa por el deporte rey, no puede ser excusa para que desatendamos la agenda nacional, en la que tantos compromisos reclaman el cuidado y vigilancia de cada panameño.
RESPONSABILIDAD**El solaz y la distensión nos llegarán por oleadas desde la pantalla del televisor. Pero no debemos permitir que el relajamiento sea tal, que se paralice el país. Dicho esto, ¡Qué ruede el balón!