Agentes de la Policía Nacional de Colombia allanaron hoy en Bogotá las sedes de cinco empresas que prestan servicios de salud en el país, una de ellas de capital español, en el marco de las investigaciones por supuesta corrupción y fraude al Estado.
Los allanamientos, ejecutados por miembros de la Policía Judicial (Dijin) por orden de la Fiscalía General, comenzaron a primera hora de la mañana en varias sedes de Sanitas, de capital español, Coomeva, Colpatria, Ecoopsos y la Nueva EPS (la única estatal).
"La decisión de la fiscalía es que se produzca una inspección y recaudo de material probatorio para ser sometido a análisis", explicó a los periodistas el director de la Policía Nacional, el general Óscar Naranjo, quien detalló que no se han producido capturas vinculadas a los registros.
Se trata de "asegurar y someter a custodia" bases de datos y otros archivos informatizados para, a partir de su evaluación, "determinar si hay responsabilidades individuales" en la supuesta defraudación, añadió Naranjo.
Mientras, centenares de trabajadores de la salud iniciaron una marcha por el centro de Bogotá en rechazo al escándalo de corrupción en el sector.
El pasado 2 de mayo el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, informó del descubrimiento de un desfalco millonario en el sector de la salud.
Diez días después el Gobierno decidió intervenir por irregularidades financieras la mayor empresa de servicios sanitarios de Colombia, Saludcoop, que tiene cuatro millones de afiliados.
La intervención afectó a todas las propiedades y negocios de Saludcoop, la mayor EPS de Colombia, donde se denomina así a las empresas privadas que prestan servicios de salud a los ciudadanos mediante contratos con el Estado y suplen de esa manera a la Seguridad Social, y que son distintas de las que dan seguros médicos privados.
Ese sistema se derivó de la privatización del sector público de la salud en 1993, cuando quedaron en manos del Estado únicamente los servicios médicos dirigidos a las personas de muy bajos recursos.
Naranjo denunció la semana pasada que algunas firmas privadas crearon "empresas de papel" para defraudar al Estado y que se está investigando si existen nexos entre las bandas criminales y funcionarios y exfuncionarios de la salud.
También recordó que en 2006 "se probó" que los paramilitares, cuyo accionar han copiado las nuevas bandas criminales que delinquen en el país, "habían corrompido y secuestrado la administración de los sistemas de salud en la costa norte colombiana", principalmente en los departamentos de La Guajira y Cesar.