Familiares y allegados de la treintena de presos mapuches que mantienen una huelga de hambre en cárceles del sur de Chile rechazaron hoy el diálogo anunciado por el Gobierno y anunciaron la continuación del movimiento, que algunos de los reclusos iniciaron el pasado 12 de julio.
La oferta del Gobierno "no resuelve nada", dijo Natividad Llanquileo, portavoz de los presos que mantienen el ayuno en la cárcel de Concepción.
Durante las fiestas del Bicentenario, el presidente Sebastián Piñera anunció un diálogo amplio con las comunidades mapuches, aque se iniciará este martes en la ciudad de Temuco, tendente a solucionar demandas históricas de esa etnia respecto de tierras, cultura e integración social.
Sin embargo, la oferta no incluye a las organizaciones indígenas más radicalizadas ni a representantes de los reclusos, que se consideran presos políticos y exigen la no aplicación en sus casos de la ley antiterrorista ni ser sometidos a un doble juicio, ante tribunales civiles y militares.
Natividad Llanquileo, una de las portavoces de los presos, dijo a radio Cooperativa que la instancia anunciada por el Gobierno "no resuelve nada", ya que se requiere un trabajo previo con las comunidades que aún no se concreta.
"A nosotros el Gobierno no nos ha invitado y por otra parte no nos interesa; lo que nos interesa es resolver la huelga. Creemos que ellos (el Ejecutivo) están jugando con la vida de los comuneros", añadió.
"Van a instalar su mesa de dialogo que no representa a nadie más que a ellos y además les interesa confundir a la opinión pública", precisó.
También rechazó el lugar escogido para el diálogo, que es el Cerro Ñielol, de Temuco, pues no los identifica (a los mapuches) por tratarse "de un recinto turístico institucionalizado".
En dicho cerro se levanta una patagua (árbol autóctono) centenaria, debajo de la cual las comunidades mapuches firmaron la renuncia a la lucha en la década de 1880, tras la "Pacificación de la Araucanía" llevada a cabo por el Ejercito chileno.
También dirigentes mapuches de Angol, en cuya cárcel hay once comuneros en ayuno, anunciaron hoy que no participarán en la mesa de diálogo impulsada por el Gobierno, pues no tiene relación con los huelguistas.
La mesa de diálogo anunciada por el Gobierno, "no tiene relación directa" con los huelguistas, dijo a radio Biobío el werkén (portavoz) de esos presos, Rodrigo Curipán.
Añadió que para los reclusos, la mesa de diálogo "es sólo una maniobra comunicacional del Gobierno para hacer creer a la opinión pública que está dispuesto a conversar".
En tanto, dirigentes opositores llamaron hoy a la Administración a incluir en el diálogo a la oposición, los parlamentarios de las regiones donde se mantiene la huelga de hambre, a los familiares y a los abogados de los presos.
Debe estar presente el Parlamento, "porque es el Poder Legislativo el que debe modificar los instrumentos legales correspondientes", afirmó Domingo Namuncura, ex director de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), en una rueda de prensa conjunta con el diputado Jorge Tarud, ambos del Partido por la Democracia.
"También es fundamental que estén presentes los familiares y los abogados de los presos mapuches porque son los protagonistas directos desde el punto de vista de esta huelga de hambre", añadió.
Tarud, en tanto, matizó que los comuneros ya pusieron en la agenda nacional el tema, por lo que a su juicio ahora debieran deponer la huelga de hambre, que superó los 70 días y mantiene a los presos con un frágil estado de salud.