América vive los "momentos de más alta tensión" desde que se acabó la Guerra Fría, según el secretario general adjunto de la OEA, Albert Ramdin, que en una entrevista publicada hoy instó a los gobernantes regionales a prestar "plena atención" a ese hecho.
El funcionario de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacó, no obstante, en sus declaraciones al diario El Tiempo de Bogotá que en América Latina se ha progresado mucho si se compara con la situación de hace 30 años, cuando "se pasó de regímenes totalitarios y dictaduras a democracias".
"Pero lo que estamos viendo en este proceso de transformación es que se viven los momentos de más alta tensión en las Américas desde que se acabó la Guerra Fría. Y eso debe tener la plena atención de los líderes porque debe ser resuelto", dijo.
El surinamés Ramdin hará una visita a Colombia a partir de este jueves para revisar la marcha del proceso de desmovilización de grupos paramilitares de ultraderecha mediante, del que la OEA fue garante.
Ramdin indicó que en Latinoamérica se ha minimizado el hecho de que la democracia no es solo tener elecciones, "no se ha hecho mucho por el desarrollo económico, por la seguridad", y por eso se presentan crisis como la del golpe de Estado en Honduras.
En ese sentido opinó que la OEA debió haberse tomado un poco más de tiempo antes de emitir un ultimátum de 72 horas al Gobierno de facto de Honduras para que fuera restituido el depuesto presidente Manuel Zelaya.
Precisó que "quizá se debió autorizar al secretario general (de la OEA, José Miguel Insulza) para que hablara con el Gobierno interino (de Roberto Micheletti)", lo cual fue prohibido por una resolución del organismo interamericano.
"Sé que los países estaban enfocados en evitar que se aceptara la noción de remover a un líder por la fuerza y respondieron a eso. Pero debimos tomarnos más tiempo", insistió.
Por otro lado, la "democracia ha creado espacios para que otros sectores -indígenas, mujeres, etc