Antofagasta Minerals, el brazo minero del grupo chileno Luksic, obtuvo en 2009 beneficios netos por 667,7 millones de dólares, un 20,8 por ciento menos que los del año anterior, informó hoy la empresa.
La merma se explica por una reducción esperada en los volúmenes de cobre y una baja en el precio del molibdeno en el mercado, señaló la firma en un comunicado.
Durante el año pasado la producción de cobre en los tres yacimientos controlados por el grupo, Los Pelambres, El Tesoro y Michilla, alcanzó a 442.500 toneladas.
La cifra es un 2,2 por ciento superior a la proyección inicial para el año (433.000 toneladas), pero un 7,4 por ciento menor respecto de las 477.700 toneladas de cobre fino producidas durante el año 2008.
La caída de la producción se explica principalmente por una menor cantidad de mineral tratado en Los Pelambres, debido a la explotación de sectores de mineral primario de mayor dureza, "tal como se encontraba previsto", dijo la empresa.
Marcelo Awad, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, consideró en el comunicado que el 2009 fue un año exitoso para el Grupo, "a pesar de que inicialmente" debió enfrentar "circunstancias extremadamente difíciles".
"Respondimos ante la crisis económica global mediante la reducción de nuestros costos y modificando nuestros planes de producción cuando fue necesario", indicó.
Respecto de las perspectivas para este año, Awad señaló que el grupo debería beneficiarse "de una producción adicional a partir de los años 2010 y 2011".
El pasado febrero el grupo proyectó para este año una producción de 543.000 toneladas de cobre fino en los tres yacimientos que opera actualmente, mientras que para 2011, con la puesta en marcha de un proyecto, "Esperanza", prevé una producción superior a las 700.000 toneladas.
Awad dijo que el terremoto del pasado 27 de febrero (de 8,8 grados en la escala de Richter y que fue seguido por un tsunami) no tuvo efectos significativos en las operaciones del Grupo, que funcionan "con absoluta normalidad".
El año pasado el grupo pagó impuestos por 135,2 millones de dólares, incluidos pagos finales de 2008 y pagos provisionales de 2009, adicionalmente, sus socios extranjeros pagaron en Chile otros 67 millones de dólares en impuestos.